La Asociación Americana de Juegos de Azar (AGA) y la Asociación Indígena de Juegos de Azar (IGA) han instado conjuntamente al Congreso a intervenir en la rápida expansión de los contratos de eventos deportivos ofrecidos a través de los mercados de predicción en línea.

Las dos organizaciones enviaron una carta al Congreso el 12 de enero, advirtiendo que los productos funcionan como apuestas deportivas mientras operan fuera de la ley de juego establecida.

En la carta, la AGA y la IGA enmarcaron la cuestión como una amenaza definitiva a la autoridad estatal, la soberanía tribal, la protección del consumidor y la integridad de los mercados financieros regulados.

Las asociaciones afirmaron que desde que las plataformas de mercado de predicción comenzaron a ofrecer contratos de eventos relacionados con deportes a principios del año pasado, se han expandido mucho más allá de los resultados de un solo juego.

Según su evaluación, estas plataformas ahora facilitan apuestas complejas de múltiples etapas similares a las apuestas deportivas tradicionales, así como contratos vinculados a actividades deportivas no tradicionales, incluidas posibles apuestas sobre transferencias de atletas universitarios.

El crecimiento del volumen de operaciones se ha acelerado sin una revisión formal ni aprobación de la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos (CFTC), lo que, según los grupos de juego, ha permitido que los productos proliferen debido a la inacción regulatoria.

La carta dice, en parte: “Las propias regulaciones de la CFTC, adoptadas de conformidad con la Ley de Intercambio de Productos Básicos (CEA), prohíben los contratos de eventos relacionados con terrorismo, asesinato, guerra, juegos de azar o una actividad que sea ilegal según cualquier ley estatal o federal.

Y si bien la industria del juego ha centrado sus esfuerzos en frenar las apuestas deportivas no reguladas, hemos visto una preocupante proliferación de otras categorías de apuestas preocupantes que buscan capitalizar la tragedia, incitar a la manipulación y socavar la confianza pública”.

La AGA, que vio a DraftKings y FanDuel retirarse el año pasado debido a la controversia de los mercados de predicciones, y la IGA enfatizaron que el juego regulado proporciona innumerables beneficios.

Destacaron que los juegos de azar legales generan una producción económica sustancial, sustentan millones de puestos de trabajo y generan decenas de miles de millones de dólares en ingresos fiscales anualmente.

Una carta argumenta que los mercados de predicción carecen de disciplina

Al mismo tiempo, señalaron atributos regulatorios mejorados que, según afirman, los mercados de predicción no tienen, como verificación de edad, licencias para operadores, controles contra el lavado de dinero y programas obligatorios de juego responsable.

La carta contrastó este sistema con los mercados de predicción que permiten la participación en todo el país a usuarios mayores de 18 años, eludiendo las leyes de juego estatales y tribales y eliminando la supervisión local.

Según la carta, la legislación federal vigente ya prohíbe este tipo de contratos. La Ley de Intercambio de Productos Básicos y las regulaciones de la CFTC prohíben los contratos de eventos vinculados a juegos de azar o actividades ilegales según la legislación estatal o federal.

Las asociaciones señalaron que decenas de fiscales generales estatales han declarado que estos contratos violan sus respectivas leyes.

Afirmaron además que los productos entran en conflicto con la Ley de Regulación del Juego Indígena al infringir la exclusividad tribal para el juego en tierras tribales y violan la Ley Federal de Comunicaciones por Cable al facilitar las apuestas deportivas a través de las fronteras estatales.

Más allá de los resultados deportivos, los grupos destacaron ofertas recientes vinculadas a conflictos armados y eventos internacionales de alto perfil, que según ellos nunca estarían permitidos bajo las reglas de juego estatales o tribales.

Advirtieron que estas categorías invitan a la manipulación, exponen a los consumidores a daños y corren el riesgo de erosionar la confianza pública al tiempo que crean vulnerabilidades relacionadas con el lavado de dinero y el uso de información privilegiada .

La CFTC presiona para obtener respuestas

El llamado a la acción del Congreso coincidió con una carta separada enviada el mismo día por la senadora estadounidense Catherine Cortez Masto y otros 11 senadores al presidente de la CFTC, Michael Selig .

En esa carta se solicitaba información detallada sobre cómo la agencia planea abordar el fraude, la manipulación y el uso de información privilegiada en los mercados de predicción que facilitan los juegos ilegales en todo el país.

Los senadores citaron la reciente actividad comercial en torno a un mercado vinculado al expresidente venezolano Nicolás Maduro, donde el volumen de operaciones se disparó poco antes de su supuesta captura, lo que generó inquietudes sobre el uso indebido de información no pública.

Los senadores enfatizaron que, a diferencia de las casas de apuestas deportivas autorizadas, las plataformas del mercado de predicciones no se coordinan con los reguladores de juegos para señalar patrones de apuestas irregulares.

También plantearon preocupaciones de seguridad nacional, argumentando que los contratos relacionados con operaciones militares o eventos geopolíticos podrían exponer información sensible a adversarios extranjeros.

En su comunicación, los legisladores reiteraron que las normas de la CFTC que implementan la Ley Dodd-Frank fueron diseñadas para prevenir los juegos de azar a través de los mercados de futuros y proteger el interés público de la actividad de juego.

Durante su proceso de confirmación, Selig indicó que la agencia aplazaría las decisiones de cumplimiento de los contratos de eventos relacionados con deportes en espera de los resultados de los litigios, aunque reconoció que se seguiría la dirección del Congreso si se promulgaba.