Un macroproyecto de hoteles y salas de juego en Salou sigue siendo el principal punto de desencuentro entre los partidos dispuestos a apoyar las cuentas de la Generalitat de 2024.

Esta semana inició con el presagio de que la Generalitat había elegido al PSC como socio prioritario para acordar los Presupuestos, tras desestimar el ejecutivo la mano tendida de Junts y su centenar de propuestas liberales. «Se presentarán en los próximos días», se aventuraban a afirmar en la sede de ERC. Nada más lejos de la realidad. En los mentideros del Parlament siempre hay más optimismo que en el hemiciclo, y la sesión de control de los grupos al Govern en el pleno volvió a poner de manifiesto la realidad de las cuentas catalanas: alguien debe renunciar a sus líneas rojas para que puedan sacarse adelante porqué la aritmética parlamentaria no da para más.

Esta semana inició con el presagio de que la Generalitat había elegido al PSC como socio prioritario para acordar los Presupuestos, tras desestimar el ejecutivo la mano tendida de Junts y su centenar de propuestas liberales. «Se presentarán en los próximos días», se aventuraban a afirmar en la sede de ERC. Nada más lejos de la realidad. En los mentideros del Parlament siempre hay más optimismo que en el hemiciclo, y la sesión de control de los grupos al Govern en el pleno volvió a poner de manifiesto la realidad de las cuentas catalanas: alguien debe renunciar a sus líneas rojas para que puedan sacarse adelante porqué la aritmética parlamentaria no da para más.

Fuente: larazon.es