Un nuevo actor ha sacudido la industria de las apuestas deportivas en los últimos meses. Cada vez con mayor popularidad, nombres como Polymarket y Kalshi han surgido como grandes referentes de los llamados mercados de predicciones; en los que se permite apostar sobre acontecimientos económicos, sociales o políticos. Y firmas como Cirsa ya han reaccionado a esta nueva demanda.
Durante este año se sumarán al negocio de los mercados predictivos a través de Sportium. Por el momento, España será el campo de pruebas.
El sector del juego online ya ha comenzado a responder a la espera de ver cómo la

legislación se adapta a estos nuevos agentes. De este modo, la cotizada controlada por Blackstone sigue los pasos de firmas como la británica Matchbook. Así, el CEO de la empresa, Antonio Hostench, señala que para 2026 esperan añadir esta nueva línea de negocio a sus mercados.
Cirsa sostiene que compañías como Polymarket y Kalshi no son competencia directa debido a la regulación actual española, que no reconoce este tipo de plataformas. Sin embargo, la firma explicó en la última reunión con analistas que durante este año esperan añadir esta funcionalidad, empezando en España. Lo cierto es que la empresa ya ha tanteado el mercado de predicciones en alguna ocasión para grandes eventos, como los premios Oscar, por ejemplo, pero lo hacía de manera interna, fijando por sí misma las cuotas.
La organización busca ahora acuerdos con proveedores que fijen las cuotas para poder lanzar esta nueva línea de manera rentable. «No necesitamos comprar tecnología. Lo vemos como una mejora marginal que podemos hacer por nosotros mismos y basándonos en buenos acuerdos con proveedores«, añadió Hostench.
El dirigente defendió, eso sí, que no considera un problema el auge de los mercados predictivos. «Como hemos dicho anteriormente, no ha tenido ningún impacto en nuestros mercados debido a las restricciones regulatorias; los operadores de predicciones, Polymarket, etcétera, no operan en nuestros mercados«, expuso el consejero delegado, que ve la inclusión de esta nueva línea como «un contenido nuevo y diferente a la cartera«.
El encaje legal de Polymarket y Kalshi
En este contexto, Joaquim Agut, presidente ejecutivo de la organización, fue más claro: «En los países europeos, lo que no está permitido por ley está prohibido«. «Esto significa que cualquier mercado predictivo requeriría una licencia de juego y pagar impuestos«, apuntilló Hostench. Y remató: «Es imposible replicar lo que han visto en Estados Unidos con la normativa en nuestro país«.
Lo cierto, no obstante, es que las aseveraciones de los directivos de Cirsa contienen matices: hoy desde España se puede apostar sin problemas en Polymarket y Kalshi. Estas plataformas, reguladas en Estados Unidos por la Commodity Futures Trading Commission, deberían estar supeditadas al ordenamiento de la Dirección General de Ordenación del Juego al ser consideradas una plataforma de apuestas y no un mercado financiero, como confirma la propia Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Sin embargo, el organismo dependiente del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 todavía no se ha pronunciado al respecto. Tras mantener durante años una política muy hostil respecto al juego privado –especialmente con Alberto Garzón como ministro-, el departamento tiene actualmente una investigación abierta a este tipo de plataformas, a la espera de una resolución que, en la industria dan por hecho que será desfavorable para las tecnológicas. Para empezar, porque operan sin una licencia de juego.
Fuentes del Ministerio explican a elEconomista.es que «el fenómeno de los mercados predictivos está siendo investigado por parte de la DGOJ para comprobar si existe cualquier tipo de infracción de la Ley 13/2011 sobre la regulación del juego». La administración avisa de que toda actividad de las definidas en la norma que se haga sin licencia «constituye una infracción muy grave con sanciones que pueden alcanzar los 50 millones de euros».
La ley hace referencia a «apuestas y otras cualesquiera, en las que se arriesguen cantidades de dinero u objetos económicamente evaluables en cualquier forma, sobre resultados futuros e inciertos, y que permitan su transferencia entre los participantes«, lo que podría ser atribuible a la actividad de Polymarket y Kalshi.
España no sería el primer país en reaccionar contra este fenómeno. Países Bajos decretó en febrero el cierre de estas tecnológicas en el país bajo amenazas de multa de hasta 840.000 euros. La administración centroeuropea señaló que los mercados predictivos no están permitidos ni siquiera para los actores con licencia por los riesgos sociales que comportan: «por ejemplo, la posible influencia en las elecciones», dijo.
En su defensa, Polymarket ha esgrimido siempre que no se trata de una plataforma de apuestas y que ofrecen productos financieros. «Si estamos jugando, entonces creo que básicamente estamos llamando a todo el mercado financiero a jugar«, dijo el director ejecutivo de Kalshi, Tarek Mansour, el año pasado.
Fuente: eleconomista.es





