Dodere está en una situación límite. La casa de apuestas se quedará sin fondos en unas semanas si no puede reabrir en breve sus locales. 

Eso cree la agencia de calificación de riesgos S&P, que ha advertido en un reciente informe de que, en caso de prolongación de los efectos económicos del coronavirus en la economía, lo que supondría mantener cerrados durante más tiempo todos los locales que Codere tiene en el mundo, su liquidez disponible se agotará a finales de julio o principios de agosto.

Ante la delicada situación económica que atraviesa la compañía, S&P ha vuelto a rebajar en un escalón la calificación crediticia de Codere hasta “CCC”, desde la anterior “CCC+”, manteniendo su perspectiva en “negativa”, al considerar que su riesgo de impago podría seguir aumentando durante los próximos doce meses. La agencia de calificación arrastra así a la empresa de juego española al nivel de “extremadamente especulativo” y a tan solo un escalón de un inminente impago de su deuda “con bajas perspectivas de recuperación”.

De su acuciante situación financiera da cuenta el hecho de que la semana pasada, Codere anunció el aplazamiento durante un mes de la fecha de pago del cupón de unos bonos de 500 millones de euros y de 300 millones de dólares (277 millones de euros), al mismo tiempo que afirmó estar buscando opciones de financiación para incrementar en 100 millones su liquidez. S&P también ha rebajado el rating de estos bonos y ha sugerido que la empresa podría estar planteándose recurrir a opciones de reestructuración, aunque no es algo que todavía haya hecho.

Se trata de la segunda vez en lo que va de año que la agencia rebaja la nota de Codere, después de que, el pasado 17 de marzo, lo hiciese como consecuencia del aumento del riesgo a que la compañía no pueda refinanciar su deuda en el contexto actual de crisis originado por la expansión del coronavirus. A estas rebajas se suma la realizada el pasado mes de octubre, cuando, además de este mismo motivo, argumentó las inconsistencias encontradas en sus cuentas en ciertas filiales sudamericanas, lo que aportaba más “incertidumbre” a que la refinanciación de los bonos se produzca antes del tiempo marcado por la compañía.

La agencia calificadora ha advertido de que la tercera podría no ser la última rebaja del rating de la compañía en menos de un año. S&P volverá a rebajar la nota de Codere si no consigue refinanciar su deuda en los próximos meses, si su liquidez se deteriora por completo o si se sumerge en un proceso de reestructuración que afecte a los acreedores.

A finales del ejercicio 2019, la compañía acumulaba una deuda financiera total de 904,4 millones de euros, según un documento remitido a la CNMV, mientras que su Ebitda alcanzó los 285 millones de euros.

Fuente: larazon.es