Codere
Actual sede de Codere en Alcobendas

La efectividad de las más recientes medidas de los grandes bancos centrales e es tan defendida como contestada.

Sin embargo, los analistas coinciden en señalar a un factor irrefutable: el entorno de tipos cero impuesto en la Eurozona ha sido la gran palanca que la empresa española aguardaba para desbancarizar sus balances financieros.

El modelo de financiación de la empresa española ha cambiado en poco más de un año a marchas forzadas después de largas décadas de excesiva dependencia del crédito bancario. Los datos de cierre del ejercicio 2015 facilitados por el Servicio de Estudios de Bolsas y Mercados Españoles (BME) muestran que las compañías no financieras del Ibex 35 mantenían préstamos a corto y largo plazo por 83.000 millones de euros, frente a los 115.000 millones de financiación que aglutinaban como saldos vivos en títulos de renta fija emitidos por las propias compañías.

Durante los últimos meses, las cotizadas españolas han marcado un abultado ritmo emisor, encabezadas por los pesos más pesados del parqué. Un cambio que ya mostró sus primeros síntomas en 2015; pues a lo largo de ese año, ocho de las compañías del Ibex 35 lograron un hito poco común en el selectivo: conseguir más de la mitad de la financiación captada en el ejercicio mediante la emisión de bonos. Una cifra a la que para componer el marco completo de la captación de fondos ajenos al crédito bancario habría que sumar la venta de acciones vía ampliaciones de capital por la que optaron algunas de las integrantes del indicador bursátil para obtener la masa total de fondos conseguidos en los mercados regulados de capital.

A la drástica caída de los tipos de interés, que ha llegado a provocar la entrada de varias emisiones -fundamentalmente de deuda soberana en rendimientos negativos para el inversor-, hay que sumar otra serie de factores que subyace tras este cambio de guión en el mix de financiación de una empresa española en el que, de media, un 70% de los fondos proceden del banco. Entre estas claves se sitúa precisamente el más restrictivo acceso al crédito bancario y la búsqueda de una rentabilidad holgada y predecible por parte de los inversores frente a la desbocada volatilidad de la renta variable y de papeles de deuda de los mercados emergentes.

Los valores no financieros del Ibex 35 toman la delantera

Como fruto de este cóctel cocinado en buena medida desde el cuartel general del Banco Central Europeo (BCE) en Fráncfort bajo la batuta del gobernador Mario Draghi, un 58% de la financiación de las no financieras del Ibex 35 ya procedía de bonos de renta fija, según datos de cierre del ejercicio 2015 aportados por la sociedad rectora de la Bolsa española. Un cambio d tendencia que algunos analistas han dado en designar como una progresiva ‘americanización’ de la estructura de financiación de las cotizadas españolas, pues en territorio estadounidense, la media muestra que los mercados de capitales son el origen de los fondos de liquidez de una compañía en el 70% del total, invirtiendo por completo los porcentajes aún vigentes de media en estas más cercanas latitudes.

En esta misma línea de discurso, no ha de pasarse por alto que se ha conseguido que el peso de los fondos propios haya engordado un 15,4% en el último lustro. Una circunstancia que, según el estudio elaborado sobre la financiación de las cotizadas españolas se debe, fundamentalmente, al incremento de la búsqueda de capitales mediante la emisión de deuda corporativa, con un 23% más de peso al cierre de 2015 que al término del año 2010. En contrapunto y durante el mismo periodo de tiempo, el peso del crédito bancario en balance ha descendido un 23%.

La bazuca de Draghi y su equipo ha animado a muchas compañías a buscar más financiación vía emisión de títulos de deuda corporativa, primando además esta vía sobre unas convulsas Bolsas de acciones que este año han digerido el retraso o suspensión de varias y abultadas operaciones. Así, a lo largo del año 2015 y según los últimos datos agregados disponibles al respecto, fueron un total de 31 las firmas que colocaron títulos de deuda frente a las solo cuatro que lo hicieron en el año 2008.

Las compañías que ya se han lanzado a emitir bonos son la punta de lanza de una estrategia de reestructuración financiera que viene “recomendada por la mayoría de organismos financieros internacionales” y que pasa por un mayor peso del capital y una menor dependencia del canal bancario. Telefónica se lleva la medalla de oro en este trascendente cambio de paradigma empresarial, pues al cierre del pasado ejercicio un 76% de sus recursos captados no procedían de préstamos o líneas de liquidez.

Un reciente informe elaborado por Bravo Capital, una firma especializada en financiación empresarial, señala que aún sigue quedando mucha cancha para la mejoría pues un 20% de las firmas no financieras del Ibex 35 no recurrió ni una sola vez al mercado de bonos en todo el año. El alivio a esta cifra viene por la parte de que algunas de estas sociedades siguen optando por un modelo de deuda cero en su balance financiero. Tales son los casos de Inditex y Mediaset España, la antigua Telecinco.

Las pymes empiezan a aligerar su dependencia bancaria…

Los datos de este 2016 que avanza en su recta final apuntan a que la tendencia no solo se mantendrá, sino que con mucha seguridad se seguirá acelerando sensiblemente. Más allá de los datos de emisión de las grandes empresas, que cumplen la correlación global de que a mayor capitalización, mayor volumen de bonos vivos, otros indicadores apuntan hacia la extensión de esta tendencia hacia estratos más modestos del tejido corporativo.

Por lo que se refiere a este extremo, no es de despreciar que el Mercado Alternativo de Renta Fija (MARF), plataforma diseñada y gestionada por Bolsas y Mercados Españoles (BME) para la emisión de deuda de pymes ha registrado al cierre de agosto un volumen admitido a negociación que supera en un 153% la cifra del mismo punto del año anterior. Un récord insólito que sitúa esta partida en 1.294 millones de euros de nuevo saldo vivo y que adquiere mayor relevancia si se tiene en cuenta que la financiación vía banca alcanza un protagonismo del 95% en el balance de recursos de las pymes españolas.

Esta abismal diferencia de protagonismo ha quedado escrupulosamente señalada en un informe publicado por el Instituto de Estudios Bursátiles (IEB) en colaboración con la agencia española de rating Axesor. Un panorama que ya ha comenzado a cambiar el hecho de que las admisiones a negociación han sido por 213 millones de euros en esta plataforma alternativa, lo que supone un 163% más que hace un año solo en septiembre. Si el recuento se extiende al acumulado anual, los 1.507 millones de euros adjudicados por los emisores en esta plataforma dirigida a las pymes forman una cifra un 154% superior a la de 2015.

… pero las más capitalizadas siguen dominando el mercado emisor

Sin embargo, datos de Bravo Capital ponen en evidencia que se sigue cumpliendo la correlación que apunta hacia una más abultada emisión de bonos por parte de las cotizadas de mayor capitalización bursátil también fuera del Ibex 35. Las cinco compañías de mayor valor en el Mercado Continuo y que más bonos han colocado han sido Codere, NH Hotel Group, Meliá Hotels International, Prosegur y Cellnex. Sin embargo, no están repartidas de forma lineal, pues Codere es la empresa con mayor porcentaje de bonos emitidos a consecuencia de la drástica reorganización de capitales que le ha salvado de la quiebra. La cotizada de los juegos de azar se sitúa 20 puntos porcentuales por encima de Prosegur, mientras que cuenta con una capitalización casi cuatro veces menor que Cellnex.

Otras gigantes del tejido empresarial español también han dado recientemente el salto al mercado de bonos corporativos, que llegan incluso a situar dentro de la diana de compras del BCE. Este podría haber sido el caso de El Corte Inglés, los grandes almacenes insignia de la Marca España que siguen sin intención de llegar a cotizar en Bolsa pero que sí registraron al término del año anterior un programa de emisión de pagarés por 300 millones de euros y plazo de un año. Para asegurar el éxito de la operación, la firma fichó como cabezas del tanteo de demanda a un batallón de entidades que se han visto también forzadas a evolucionar desde abultados márgenes de intereses por la concesión de préstamos a condiciones ahora impensables, hasta tener que afinar presupuestos en el más novedoso y cada vez más competitivo negocio de tasas por colocar instrumentos de deuda corporativa.

Fuente: elboletin.com