Los avances en la inteligencia artificial ocurridos en los últimos años, han hecho que las computadoras dominen y, finalmente, superen a los mejores jugadores humanos en algunos juegos.


La más reciente batalla entre un ser humano y una máquina es la que se está realizando en las mesas de poker de un casino de Pensilvania. Hasta ahora, la computadora va ganando.

Una computadora de inteligencia artificial llamada Liberatus ha acumulado triunfos por casi $800,000 contra un equipo de jugadores de poker profesionales en la competencia Brain Vs. Artificial Intelligence (Cerebro vs. inteligencia artificial) en el Rivers Casino de Pittsburgh.

Liberatus ha sido desarrollada por la Facultad de Ciencias Computacionales de la Universidad Carnegie Mellon, y tiene como objetivo convertirse el primer programa informático en ganar un torneo de poker profesional, juego considerado por muchos investigadores de inteligencia artificial como uno en el que las computadoras tienen más dificultades para derrotar a los humanos.

Se requieren habilidades «humanas», como el faroleo, para competir en el poker

Los avances en la inteligencia artificial ocurridos en los últimos años, han hecho que las computadoras dominen y, finalmente, superen a los mejores jugadores humanos en juegos como el ajedrez y el programa de concurso Jeopardy!

En 2016, investigadores de DeepMind de Google desarrollaron un sistema que fue capaz de derrotar a Lee Sedol, campeón de Go, lo que fue considerado un gran paso para la inteligencia artificial. Sin embargo, la victoria de Liberatus podría considerarse un hito todavía mayor.

Se requieren habilidades «humanas», como el faroleo, para competir en el poker, así como dar aleatoriedad a las propias acciones para confundir a los oponentes.

Un predecesor del programa Liberatus perdió en un torneo similar de Texas Hold’em Sin Límites en 2015, haciendo que muchos jugadores de poker profesionales subestimaran las capacidades del robot.

«La computadora mejora día con día. Es como una versión más ruda de nosotros mismos», aseguró el jugador de póquer Jimmy Chou.

«Los primeros días teníamos muchas esperanzas. Pero cada vez que encontrábamos alguna debilidad, el programa aprendía de nosotros y la debilidad desaparecía al día siguiente».

Fuente: nwnoticias.com