Bingo Mar del Plata
Bingo Mar del Plata, Buenos Aires

Un incremento o un mecanismo para saltear el régimen vigente de exclusión (que hoy funciona estrictamente, eficazmente y está auditado su funcionamiento) se registraría en los bingos, de implementarse el uso de tarjeta electrónica para el cobro de entrada en maquinas.

Si bien desde el Gobierno sostienen que se busca con esta medida desincentivar la ludopatía, desde la industria del juego advierten que “es un contrasentido, así como se pretende implementar. Se usaría una tarjeta tipo SUBE, pero no para controlar el ingreso al salón, sino para habilitar el uso de cada máquina. Así, un ludópata que se hubiera autoexcluido para ingresar en el salón, con ese sistema podría perfectamente ingresar a la sala de apuestas, aunque luego vea dificultado realizar apuestas en las maquinas”.

Para la industria del juego, esto “choca de frente con una elemental y básica norma maestra en materia de ludopatía: el ludópata no puede pasar siquiera cerca de un salón de juego, y mucho menos jamás debe poder ingresar a una sala de juego, pueda o no jugar en ella”. Con la reglamentación proyectada, quienes padecen de ludopatía estarán expuestos nuevamente a los mismos riesgos, impulsos, y situaciones que pretenden controlar.

Desde el sector del juego advierten que “la reglamentación no impide el acceso al bingo de ludópatas, solo se les impediría -mejor dicho, se les dificultaría- el uso de la tragamoneda”, lo cual califican sin eufemismos como “un disparate”. Además, agregan, “sería sencillo al ludópata poder sortear esta restricción, con solo pedir que otro le preste su tarjeta o bien le habilite la máquina con tarjeta ajenas”.

“Es como si en un centro de rehabilitación a las drogas, se autorice que otros que consuman libremente drogas delante de aquellos que están en proceso de recuperación, un serio dislate si prosperase”, señalan.

Recientemente el sector del juego ha sufrido varios reveses de parte del Gobierno Nacional y Provincial, que han sancionado aumentos que consistieron en llevar del 8% al 15% ingresos brutos, y del 35% al 41% el impuesto a las ganancias. Se creó a nivel nacional el llamado impuesto al juego de 0,95% por cada apuesta efectuada y se ha fijado un valor de $20 para la entrada a los bingos. Esa entrada, estaba establecida por ley en favor de los licenciatarios y luego se sancionó otra destinando ese monto a municipio y provincia, lo que ha generado reclamos ante la justicia por quienes argumentan que se están atropellando derechos adquiridos.

Por otra parte se preguntan “si no existen ciertos sectores empresarios en esta implementación que generará un negocio de 170 millones de pesos anuales”. Asimismo sostienen que el juego clandestino viene creciendo “a pasos agigantados” bajo una nueva modalidad que es el juego por internet, y cuestionan al Estado por no hacer nada ante este crecimiento.

Fuente: parlamentario.com