Imagen de la Jornada de "XI Premios Inversión a Fondo", organizada por elEconomista.es

Cirsa: «Estamos entre los márgenes más altos del sector y aspiramos a llegar al 32%»

Los inversores tienen una prueba de lo que supone generar valor para el accionista en las últimas salidas a bolsa. El salto al parqué para formar parte del panorama bursátil es un paso clave de las empresas que buscan una nueva ventana de financiación. Después de años de baja actividad en el mercado español, la compañía del juego Cirsa y la automovilística Ebro son dos de los ejemplos de las últimas salidas a bolsa exitosas: la antesala de futuras escaladas en tamaño dentro de la bolsa española.

El presidente de Ebro EV Motors, Rafael Ruiz, y el CFO de Cirsa, Antonio Grau, destacaron los aspectos más importantes de ambos debuts bursátiles en la jornada de Premios Inversión a Fondo organizado por elEconomista.es. Mientras que la compañía automotriz está a punto de cumplir un año como cotizada, Cirsa tuvo su estreno antes del verano. Sin embargo, ambas están en pleno proceso de presentación ante los inversores, que empiezan a comprender en qué consisten sus respectivos negocios y los planes de crecimiento de los próximos ejercicios.

Antonio Grau,CFO de Cirsa

El CFO de Cirsa, Antonio Grau, recalcó el modelo de crecimiento del negocio que desarrolla la empresa del juego que cuenta con casinos y salas recreativas tanto en Europa como en Latinoamérica o Marruecos. «Buscamos el modelo de crecimiento a través de casinos. No es tanto abrir un casino nuevo, sino casinos que ya demostraron que funcionan y pueden ser ampliados«, comentó Grau. Así, de la mano de este modelo Cirsa podrá seguir generando caja con la que efectuar compras puntuales de otros casinos u otras marcas con la que poder combinar ese crecimiento orgánico de la compañía.

El negocio de Ebro tampoco surge de cero. La compañía aspira a cerrar el 2025a

con un beneficio bruto de explotación positivo gracias a crecimiento progresivo de la producción0154 de vehículos, de matriculaciones, que superaron las 5.000 en julio, y de las ventas, que alcanzaron las 1.700 unidades en este mes. «Estamos teniendo una buena aceptación de los inversores y esto es consecuencia de los resultados que estamos obteniendo tanto en ventas como en inversión», explica el presidente de Ebro EV Motors, Rafael Ruiz. Asimismo, el responsable de la compañía afincada en la antigua fábrica de Nissan de Barcelona considera que estas cifras de negocio permiten aumentar el volumen de ventas de manera progresiva hasta cumplir con el objetivo previsto de alcanzar los 240 millones de euros de ebitda.

Un paso más tras la salida a bolsa

Con precios de este martes, tanto Ebro como Cirsa cotizan ligeramente por encima de sus respectivas referencias establecidas en la salida a bolsa. Y, mientras tanto, los analistas han empezado a elaborar sus estimaciones de qué valor de mercado tienen ambas acciones y qué recorrido tienen por delante según sus proyecciones de crecimiento.

En el caso de Cirsa, la compañía debutó con un importante descuento frente a sus comparables. «Hoy en día en la salida a bolsa no es fácil y por eso se tiene que dar recorrido a la acción en los primeros meses. Nosotros llevamos meses cumpliendo con las guías y creemos que podemos crecer. En eso es donde creo que ven los analistas potencial«, comenta Grau, quien enfatiza en la idea de generar confianza en los inversores cumpliendo con los resultados, lo que genera opiniones más favorables.

Por el momento, Ebro cuenta con menos seguimiento por parte de firmas de análisis e inversión. Sin embargo, las primeras recomendaciones son de compra, como recogen desde Renta 4. «Estamos creciendo a una velocidad enorme y ahora nos falta darnos más a conocer, que el inversores sepa que Ebro cotiza y que hemos demostrado de lo que somos capaces de hacer», asegura el responsable de la automovilística. Así, desde Ebro destacan que por ahora están más centrados en vender vehículos. Después de tener a más de 1.400 empleados en plantilla y generar más de 3.000 empleos indirectos, el objetivo de la automovilística es seguir creciendo. También sobre el parqué. «Veremos si la evolución natural nos lleva a cotizar en el mercado continuo», recoge Ruiz.

Ahora la generación de caja será uno de los principales elementos que permitirá seguir reduciendo el endeudamiento de Cirsa. El objetivo que persigue la compañía es el de llegar a un ratio de deuda financiera neta frente a ebitda de entre 2 y 2,5 veces. Con este ratio, la empresa podrá seguir creciendo a un ritmo normal y seguir realizando compras grandes de manera puntual sin afectar al endeudamiento de la compañía. Y todo ello sin dejar de lado el reparto de dividendos entre los accionistas que está previsto.

Por su parte, Ebro tiene como objetivo a largo plazo el alcanzar una producción de 100.000 vehículos al año. y, más adelante, aumentar la capacidad hasta los 180.000 vehículos, ya que la antigua factoría de Nissan soportaba esa producción. «Las ventas tendrán que acompañar, pero puede lograrse con una inversión muy baja. Al final la amortización que tenemos es muy baja y eso permite sacar un coche con precios muy competitivos», añade el presidente de Ebro.

Competitivos en márgenes de beneficio

Otro de los aspectos que miran los inversores para ver la capacidad que tiene una compañía de generar valor es la rentabilidad sobre los beneficios. En este punto, ambas compañías cuentan con márgenes ebitda superiores a los de sus comparables. En el caso de Cirsa estamos hablando de niveles superiores al 31%: en la parte alta del sector del juego. «Somos eficientes en costes de personal y también en cuanto a las tasas de juego. Aún tenemos capacidad para llegar al 32%, así que hay margen de mejora», considera el CFO de Cirsa.

La automovilística también ostenta unos márgenes que no alcanzan muchas de las marcas europeas. «Somos una compañía relativamente joven y nace enfocada al mercado. Somos una planta que reaprovechamos los procesos productivos existentes y un acuerdo con el exportador número uno de China [Chery], que nos permite el acceso a tecnología y a fabricar coches muy competitivos«, comenta el presidente de Ebro.

Ebro y Cirsa: al detalle

Ebro es una compañía con más de 19 años de historia que tomó la antigua fábrica de Nissan para producir automóviles con el apoyo de su socio Chery. Así, la automovilística está enfocada en la producción de vehículos tanto eléctricos como híbridos.

El proyecto de Cirsa está orientado a las máquinas recreativas y a las salas de juego, principalmente casinos. Además, Cirsa está en una situación privilegiada en cuando a criterios ESG, ya que cuenta con la mejor nota dede sostenibilidad frente a sus pares.

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