Tras años de inactividad, el emblemático Casino del Tormes ha reabierto este viernes sus puertas para volver a llenar de ocio la ciudad. El establecimiento, que se vio obligado a cerrar debido a la pandemia, regresa con una nueva ubicación y una propuesta renovada.

En concreto, el Casino del Tormes se ha trasladado al número 2 de la calle Franciscas, a escasos metros de la Plaza de España. En este nuevo emplazamiento, el edificio ofrece un amplio programa de actividades que combinará las propuestas de entretenimiento que se desarrollaban en el mítico establecimiento antes de su cierre con una programación actualizada.
«Queremos aportar algo nuevo a Salamanca: una propuesta dinámica, diseñada específicamente para los gustos de los salmantinos y adaptada a todas las edades», explica Juana Abellaneda, directora de desarrollo de negocio de Comar, la empresa encargada de impulsar el proyecto.
De este modo, más allá de sus opciones tradicionales, el recinto presenta una agenda que incluye gastronomía, cultura y todo tipo de actividades. Uno de los pilares de la iniciativa es su oferta culinaria, articulada en torno a dos conceptos diferenciados. Por un lado, una propuesta más informal y flexible, pensada para un público amplio, bajo el nombre de Casino Gourmet. Por otro, el espacio alberga también el restaurante El Cielo de Salamanca, una opción más cuidada dirigida a quienes buscan una experiencia gastronómica completa.
Así, el complejo dispondrá de alternativas culinarias y de ocio para todos los gustos, que abarcarán cócteles, degustaciones, exposiciones, música en directo y mucho más. Además, el local cuenta con una sala destinada a encuentros privados y profesionales, con capacidad para medio centenar de personas.
Una de las propuestas más llamativas es la organización de eventos temáticos mensuales. En ellos, todo el espacio —desde la oferta gastronómica hasta la música y la decoración— se ambientará para sumergir al visitante en clásicos de la cultura popular, que irán desde El Gran Gatsby hasta James Bond.
El establecimiento apuesta también por un enfoque distintivo en su interiorismo. Inspirado en el cielo de Salamanca, el espacio recrea una atmósfera envolvente mediante iluminación cálida y materiales naturales, configurando lo que sus impulsores definen como una «azotea simbólica» en pleno centro urbano. «El Casino está en Salamanca, pero queremos que Salamanca también esté dentro del Casino. El interior está decorado con materiales locales y referencias a la ciudad», concluye Abellaneda.

Fuente: lagacetadesalamanca.es