Washington ha abierto un nuevo frente contra Kalshi. El fiscal general Nicholas Brown presentó una demanda el viernes y solicita a un tribunal que impida que la plataforma opere en el estado.

Washington afirma que Kalshi cruzó la línea.

La demanda se presentó ante el Tribunal Superior del Condado de King. Brown argumenta que Kalshi está operando juegos de azar ilegales en Washington y que se le debe prohibir operar en el estado. La demanda también exige la devolución de las ganancias financieras que Kalshi supuestamente obtuvo de sus operaciones en Washington. Además, el estado solicita sanciones civiles por cada presunta violación de la Ley de Protección al Consumidor y la Ley de Juegos de Azar.

Brown dejó claro cómo ve la plataforma. Dijo: “Kalshi quiere que la gente apueste a prácticamente todo en la vida: el resultado de las elecciones, los casos de la Corte Suprema, incluso las guerras. Para Kalshi, cada evento, cada tragedia, no es más que una oportunidad para que los estadounidenses arriesguen su fortuna y para que él se enriquezca. Mientras promueven esta visión sombría del futuro, se llenan los bolsillos y se felicitan por burlar las leyes de juego de Washington. ¡Basta ya!

Esa terminología es importante porque Washington ha mantenido una postura firme contra el juego desde hace mucho tiempo. Se permite cierto grado de juego en tierras tribales, pero no en el resto del estado. El marco legal también es extenso. Cuando Washington se unió a la Unión en 1889, su constitución prohibía el juego en tierras estatales. Posteriormente, en 2006, los legisladores añadieron una prohibición al juego por internet.

Kalshi y otros grupos de mercados de predicción suelen argumentar que sus contratos son transacciones comerciales, no apuestas. Sin embargo, este argumento podría tener dificultades en este caso. Según la ley del estado de Washington, el juego incluye «apostar o arriesgar algo de valor en el resultado de una competición de azar o un evento futuro contingente«, y esta definición parece lo suficientemente amplia como para incluir los contratos de predicción en la disputa.