El Gobierno de Cantabria trabaja en el Programa de Juego Responsable para luchar contra la ludopatía, con especial atención al aumento progresivo de menores que caen en la adicción al juego, sobre todo en su formato de apuestas deportivas ‘online’.

Aquello que empieza siendo una vía de ocio relacionado con los resultados de las competiciones, acaba por convertirse en lo que los expertos califican de ‘adicción sin sustancia’, «tan difícil de superar como las drogas y que deriva en conductas destructivas similares», según alertan desde Proyecto Hombre Cantabria.

A finales de enero estará constituido el grupo de trabajo multidisciplinar, impulsado desde la Consejería de Presidencia y Justicia, en el marco del mencionado programa. Este equipo contará con la participación de la vicepresidencia del Gobierno, a través del Instituto Cántabro de Servicios Sociales (Icass) por sus competencias en materia de menores; de Sanidad, en lo que respecta a Salud Pública, y de Educación, por ser responsable de las políticas destinadas a la juventud.

Su objetivo será realizar «un análisis crítico de la situación, fundamentalmente del juego ‘online’, y a partir de ahí, enfocar el problema y hacer un plan de trabajo para implementar medidas que atajen la ludopatía», en palabras del consejero de Presidencia y Justicia, Rafael de la Sierra.

Otro de los objetivos del equipo multidisciplinar será recabar datos «para fiscalizar» el alcance del negocio del juego ‘online’ en la región. «Queremos tener estudios de los impuestos que genera el juego en internet, que si se generan en la región debieran pagarse aquí. En este sentido es interesante a efectos fiscales y de salud pública», añade el consejero.

Por su parte, la organización Proyecto Hombre Cantabria, pionera en atención a la ludopatía, con programas de prevención y asistencia al adicto desde hace dos décadas, ha detectado «un cambio total» en el perfil del adicto en los últimos años y avisa de que «nos viene encima un problema muy grave». «Si no se toman medidas, se va a convertir en una bola cada vez mayor».

Su directora en la región, Eloísa Velarde, explica que hace años acudía a pedir ayuda un perfil mayoritariamente de adultos, de 40 años de media, con cargas familiares, trabajo y responsabilidades. En cambio, hoy «acuden jóvenes de 20 a 23 años, muchos empiezan a los 13; con estudios medios y superiores, con vidas deportivas destacadas y saludables, que aprovechan esos conocimientos para apostar».

Fuente: eldiariomontanes.es