Según los datos recogidos por el Plan Nacional sobre Drogas, elaborado por el Ministerio de Sanidad, el juego digital, que es un claro área de riesgo para los jóvenes, alcanzó la máxima proporción de jugadores adolescentes desde que hay registros fiables en el último año.

Lo practicaron en alguna ocasión un 10,7% de los estudiantes de instituto, un punto más que doce meses antes. En consonancia con el mayor riesgo de adicción detectado entre los varones, son el triple los alumnos que apuestan (el 17%) que sus compañeras (4,3%). De igual manera, también son el doble quienes apuestan o entran en casinos digitales entre los 14 y los 18 años (10,7%) que en el resto de las edades (5,5%).
Entre los españoles en edad laboral ha bajado el juego presencial y se mantiene sin cambios el ‘online’, al tiempo que se ha reducido el juego problemático, con un descenso del 46% en cuatro años.
Lo que también deja claro el estudio es que quien hace apuestas deportivas tiene cinco veces más riesgo de estar en situación de juego problemático y que este peligro sube cuatro veces para quien opta por jugar ‘online‘. El juego, en cualquier caso, es un problema de salud en España, pues es esta clase de problema el que lleva a pedir ayudar al 80% de quienes acuden a las unidades especializadas en adicciones sin sustancia de los hospitales públicos.
La segunda gran adicción sin sustancia, con casi el 10% de los pacientes de esas unidades clínicas, es el uso problemático de las pantallas electrónicas, bien sea en su versión de internet, redes sociales o videojuegos, o en una la mezcla de todas. Esta situación de riesgo ha bajado casi tres puntos en un año entre los adolescentes, pero todavía realizan un uso abusivo de sus pantallas uno de cada cinco, el 20%. En este caso son casi el doble las alumnas que se exceden que sus compañeros. La tendencia a no empeorar el uso problemático de internet se da también entre los españoles del resto de edades salvo entre los jóvenes de 15 a 24 años, que han batido su récord de abuso de pantallas al hacerlo el 11,4%.
El estudio no aporta nuevos datos sobre el abuso de la pornografía, pues repite la misma estadística de un año antes. Como ya se contó entonces, los adolescentes, pese a que no deberían tener acceso a esta clase de web, plataformas e imágenes, las consumen de forma habitual el doble que en el resto de las edades (el 44,5% frente al 18%) y los grandes usuarios son los escolares varones, que acceden a los contenidos de adultos todos los meses el triple que sus compañeras (el 68,4% frente al 19,3%).
Fuente: ideal.es