El proyecto para transformar el edificio de los Docks en un hotel de súperlujo con un macrocasino de dos plantas no continuará tramitándose como Actuación Territorial Estratégica (ATE).
ARC Resorts, el grupo de origen singapurense que pretende relanzar la Marina Real de Valencia con una lluvia de millones, renunciará a esta figura legal constituida durante el último Gobierno popular y que se ha erigido en el principal blanco de las críticas del nuevo Consell en materia urbanística. Los inversores cursarán los permisos a través de los cauces convencionales atendiendo a la nueva sensibilidad de la Administración autonómica.
La hoja de ruta pasa ahora por negociar directamente con el alcalde de Valencia, Joan Ribó, y la propia Generalitat, según confirmó a este diario el consejero delegado de ARC Resorts en España, José María Esquerdo. A diferencia de otros proyectos, el recorrido de esta ATE fue muy breve. Apenas llegó a arrancar. Desde que el pasado 25 de junio, los promotores de la iniciativa presentaran toda la documentación ante la dirección general de Turismo (entonces integrada en la conselleria de Economía), la Generalitat sólo se ha pronunciado formalmente en una sola ocasión en torno a la actuación planteada en los Docks, cuyo presupuesto supera los 200 millones de euros.
El proceso se detuvo, en realidad, el pasado 22 de julio, después de que el director general de Economía, Francisco Álvarez, rubricara el único informe emitido hasta la fecha. El dictamen no es concluyente puesto que reclama documentación adicional, si bien pone en cuestión la viabilidad de esta gran operación.
«No presenta documentación adecuada y suficiente que avale la viabilidad y sostenibilidad económica del proyecto, con la justificación de los recursos financieros necesarios para hacer frente a la actuación ya que no contiene ni un resumen valorado del proyecto de inversión, ni un plan financiero, ni cuentas auditadas de los últimos ejercicios, ni avales o cartas bancarias que garanticen la solvencia de la empresa ni si las entidades financieras están dispuestas a aportar recursos para el proyecto de inversión», reza el citado dossier al que ha tenido acceso este diario.
El dictamen de la Conselleria suscitó un primer encuentro entre ARC Resorts y el flamante director general con el fin de explicarle las singularidades de la documentación aportada (el expediente de esta ATE supera los 700 folios). Según Esquerdo, la cita resultó muy satisfactoria: «Le quedó muy claro el entramado de empresas que participan en el proyecto, así como la solvencia de los inversores». Aunque este acercamiento no logró desbloquear los trámites.
El proyecto está condicionado a una rebaja del impuesto del juego. Los inversores garantizan al Consell mantener al menos la recaudación.
Ahora se ha optado, sin embargo, por un cambio radical de estrategia. Los inversores creen oportuno abandonar la vía de la ATE al detectar las suspicacias que esta figura de tramitación exprés despierta en la nueva Administración. No es la única pega. Censuran también el elevado volumen de requisitos que se reclaman.
La alternativa se basa en una negociación a dos bandas. La primera parada apunta directamente al Ayuntamiento de Valencia. La idea es que el Consistorio acepte sacar a concurso los Docks, rescatando la actual concesión, que concluye en 2021. ARC se haría cargo del coste de la indemnización, que ya se habría pactado con Estibao. El proyecto tendría un efecto inmediato en las arcas municipales.
La Generalitat emerge como el segundo agente clave en esta negociación. Porque todo el plan de inversiones (que en el mejor de los casos puede llegaría a los 1.000 millones) está supeditado a una rebaja del tipo impositivo del juego (desde el 18% al 10%). La demanda es muy similar a la que ya se han planteado en otros tres proyectos que afectan a sendas regiones: Eurovegas en Madrid, Barcelona World y Reino Don Quijote en Ciudad Real.
Según las previsiones, la reducción de este impuesto recortaría de cinco a tres millones la recaudación del Consell en un primer momento aunque los inversores se comprometerían a aportar el diferencial para que no mengüen los ingresos públicos. «La nueva tasa impositiva se puede condicionar a la creación de empleo e inversiones», precisó José María Esquerdo.
El responsable de ARC Resort para España es optimista y, de hecho, ya se está trabajando en el establecimiento de acuerdos de colaboración con socios locales. Ya se ha cerrado con Torrescámara, una firma valenciana especializada en la construcción de obra civil e infraestructuras, que tendrá un papel determinante si la iniciativa ve la luz. No obstante, los contactos continúan. Sin ir más lejos, la semana próxima se producirá un encuentro con Dragados.
HASTA MIL MILLONES DE INVERSIÓN Y 20.000 EMPLEOS
El plan de ARC Resort para la Marina no acaba en el hotel de seis estrellas (un concepto que ni siquiera existe en España) rodeado de jardines y que supondría la culminación del proyecto original de los Docks. Esta inversión, cifrada en 200 millones, se limitaría a la fase inicial. Porque hay más. La idea, tal y como indicaron en mayo los promotores del proyecto, es optar a todos los concursos previstos para la fachada marítima de Valencia. Los valores abruman. El coste de la segunda etapa ascendería, de hecho, a 500 millones e incluiría «la creación del mayor centro de eventos y espectáculos del mundo en el PAI de Eugenia Viñes (donde Cavalia tendría una sede fija) y soluciones múltiples para los tinglados, los edificios Veles e Vents y Varadero, así como un hotel con 400 habitaciones.Se plantea incluso recuperar la Fórmula 1. Por contra, la tercera fase es netamente urbanística. Se centraría en el desarrollo del PAI del Grao, con un coste estimado en 300 millones. El estudio de impacto económico plantea 1.000 millones de inversión total y 20.000 empleos. Los singapurenses proponen para Venecia un proyecto muy similar. Allí se ha planteado la construcción de un hotel de 2.000 habitaciones con parking vinculado también a un casino, así como un estadio de fútbol con capacidad para 50.000 espectadores. «Ambas iniciativas son compatibles», matizó José María Esquerdo, quien subraya las facilidades que ofrecen las autoridades. No en vano, el Ayuntamiento ha creado ‘ad hoc’ una oficina para coordinar todos los trámites. «El compromiso es que las licencias estén listas en un máximo de 180 días desde que presentemos los proyectos», precisó.
Fuente: elmundo.es





