Salon de Juego de Badajoz

La reestructuración golpeó a los salones de apuestas y los establecimientos de máquinas tragaperras, sin afectar a los bingos ni al único casino de la región.

El sector del juego presencial se contrae en Extremadura. Esta tendencia responde principalmente al cierre de los locales específicos de apuestas y a la reducción paulatina de los salones de juego de tipo B, que son aquellos dedicados a la explotación de máquinas tragaperras.

En términos generales, la región ha pasado de contar con 130 establecimientos activos antes de 2021 a 105 al cierre de 2025, lo que representa una reducción global del 19% (25 locales menos en el conjunto de la comunidad autónoma), según datos facilitados por la Consejería de Hacienda, Administración Pública y Diálogo Social.

Locales de apuestas

El mayor desplome se ha registrado en los locales específicos de apuestas –los recintos autorizados de manera exclusiva o principal para la formalización y comercialización de apuestas deportivas o hípicas–, que han sufrido una drástica reestructuración: de los 22 locales que funcionaban en la región se ha pasado a solo nueve operativos. En estos cinco años se han contabilizado quince bajas frente a únicamente dos nuevas altas (una en 2021 y otra en 2023, ambas cerradas posteriormente). El ajuste inicial fue especialmente rápido: entre 2021 y 2022 se perdieron seis establecimientos de esta categoría, ya que se pasó de 22 a 16.

Hay que recordar que la proliferación de estos establecimientos llegó a provocar alarma social por un posible aumento de la adicción al juego entre los más jóvenes. Eso llevó al Ejecutivo regional de Guillermo Fernández Vara a endurecer la normativa, prohibiendo que los locales de apuestas se situaran a menos de 300 metros de colegios e institutos. También se fortalecieron los sistemas de control de accesos y se dio un plazo para su adaptación.

Fuente: hoy.es