Agentes de la Policía Nacional han detenido en Valencia y Alcalá de Henares, en Madrid, a siete personas, seis hombres y una mujer, como presuntas autoras de delitos de estafa mediante la modalidad del “hijo en apuros”, además de extorsión y blanqueo de capitales a través de salones de juego.
La investigación ha sido desarrollada por la Comisaría de Policía Nacional de Marítimo, en Valencia.
Los investigadores han incautado 15.050 euros en efectivo, numerosos terminales móviles y tarjetas SIM. El operativo incluyó diversas entradas y registros, entre ellas la realizada en el domicilio en Valencia del presunto líder de la organización.
La investigación se inició en febrero de 2026, cuando una patrulla de Policía Local interceptó un vehículo en el que localizó un paquete con 11.050 euros en efectivo oculto en el reposabrazos trasero. A partir de ese hallazgo, los agentes pudieron comprobar que el dinero procedía de transferencias ilícitas realizadas por víctimas de estafas.
En concreto, el dinero estaba vinculado a la denuncia de un varón octogenario que había efectuado dos transferencias tras caer en la estafa del “hijo en apuros”, una modalidad delictiva que aprovecha la confianza familiar y la urgencia emocional para conseguir que las víctimas envíen dinero.
Así funciona el timo del “hijo en apuros”
La estafa del “hijo en apuros” consiste en que los autores contactan con las víctimas a través de una aplicación de mensajería instantánea y se hacen pasar por sus hijos. Para ello, utilizan teléfonos móviles diferentes a los habituales y aseguran escribir desde el móvil de un amigo o desde un número provisional.
Después, solicitan una cantidad de dinero urgente con distintos pretextos. Los estafadores facilitan un número de cuenta bancaria y piden a la víctima que realice el ingreso cuanto antes. Si la víctima acaba pagando, los autores continúan con el engaño y ofrecen nuevos motivos para reclamar más transferencias.
La Policía Nacional ha explicado que las cuentas bancarias donde se recibe el dinero estafado suelen estar a nombre de personas conocidas como “mulas”. Estas actúan como colaboradoras necesarias de las organizaciones delictivas, ya que reciben el dinero defraudado y lo mueven siguiendo las instrucciones del grupo.
Este sistema dificulta el seguimiento del dinero por parte de los investigadores, ya que las cantidades no llegan directamente a los responsables principales de la organización, sino que pasan antes por distintas cuentas y personas interpuestas.
El dinero acababa en salones de juego y bingos
Según la investigación, las “mulas” acudían después a salones de juego y bingos para llevar a cabo una fase de blanqueo de capitales. El método consistía en recargar saldo en máquinas de apuestas usando las tarjetas asociadas a las cuentas receptoras del dinero estafado.
Acto seguido, anulaban la jugada y solicitaban el reintegro de la cantidad íntegra en dinero físico. De esta manera, rompían la trazabilidad digital del dinero y convertían las transferencias ilícitas en efectivo.
Una vez obtenido el dinero, las “mulas” abandonaban el establecimiento y se lo entregaban directamente al captador, que las esperaba en las inmediaciones a bordo de un vehículo para centralizar los beneficios de la organización.
La Policía Nacional también ha detallado cómo se produce la captación de estas personas. En algunos casos, los miembros de la organización les ofrecen una cantidad de dinero por colaborar; en otros, les abonan un porcentaje del dinero estafado. También pueden ser captadas mediante supuestas ofertas de empleo, recibiendo un adelanto por un trabajo que realmente no han realizado.
La Policía pide avisar si intentan captar a alguien como “mula”
Desde la Policía Nacional se recuerda a las personas a las que hayan intentado captar que deben comunicarlo cuanto antes a los agentes. El objetivo es poder bloquear las cuentas y devolver a las víctimas las cantidades estafadas.
La Policía subraya que colaborar con la investigación y no participar en el hecho delictivo evitan responsabilidad penal. Sin embargo, si la persona realiza el primer envío de dinero donde le indique la organización, estaría colaborando con la estructura delictiva y podría ser responsable de un delito de estafa.
El operativo se ha desarrollado con la colaboración de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Valencia. En los registros, los agentes intervinieron los 15.050 euros en efectivo, numerosos teléfonos móviles de alta gama y tarjetas SIM.
La operación culminó a principios de junio gracias a la intervención de agentes de la Comisaría de Policía Nacional de Alcalá de Henares, que procedieron a la detención de otros implicados. Los siete arrestados, algunos de ellos con antecedentes policiales, han pasado a disposición judicial.
Fuente: elperiodic.com





