En sus últimos resultados, la cadena registró pérdidas por $40 mil millones, por el deterioro de la fórmula financiera para adquirir el 55% del Conrad en Uruguay.
La renovación de las licencias de los casinos municipales que actualmente explota la cadena Enjoy -ubicados en las ciudades de Coquimbo, Viña del Mar y Pucón- se torna más relevante. Así quedó de manifiesto en la publicación de los resultados anuales de la firma de la familia Martínez. En dicha entrega, Enjoy destacó como uno de sus principales riesgos justamente la posibilidad de «no obtener el todo o parte de las licencias municipales existentes, y también no obtener nuevas que en parte reemplazarán a las que no se renueven». Si bien no es primera vez que esta empresa hace alusión a este riesgo en sus estados financieros, analistas dijeron que este aspecto toma mayor relevancia, considerando que Enjoy no había registrado pérdidas anuales desde el año 2009.

El viernes pasado, la compañía informó pérdidas por $40.119 millones durante 2016, resultados que se comparan negativamente con una utilidad por $6 mil millones obtenida en 2015. Según explicaron desde Enjoy, estas pérdidas se deben al deterioro de la fórmula financiera para adquirir el 55% del complejo Conrad ubicado en la ciudad de Punta del Este.

«El deterioro de la opción de compra (CALL) es consecuencia de un acuerdo firmado entre Enjoy y Caesars, en el cual se comprometen, entre otros, a establecer las bases para el financiamiento del valor a pagar por el 55% de la operación de Punta del Este y a ejecutar por parte de Caesars su opción de venta (PUT) por un monto de US$ 187,8 millones, desestimando con ello el ejercicio de la opción CALL vigente», manifestaron desde la firma de casinos.

Peso de los municipales

Según las últimas cifras entregadas por la Superintendencia de Casinos de Juego (SCJ), durante 2016 dos de los tres casinos municipales que explota Enjoy como concesionario alcanzaron la mayor cantidad de ingresos respecto del resto de los establecimientos de su tipo. Se trata de los casinos de Viña del Mar y Coquimbo, que registraron ingresos por $56.938 millones y $30.084 millones, respectivamente. Esto los convierte en una importante fuente de ingresos para la compañía.

El proceso de licitaciones de los siete casinos municipales se encuentra congelado en tribunales y sin un plazo definido para la adjudicación, mientras no se resuelvan los recursos de protección interpuestos por firmas del sector contra las bases técnicas dictadas por la SCJ para el otorgamiento de permisos de operación en dichas comunas.

En los últimos meses la situación se tornó aún más compleja, luego de que la operadora de casinos Marina del Sol cuestionara al ex superintendente de Casinos Daniel García por extender «indefinida y anormalmente» las concesiones a los actuales operadores de los recintos municipales. «Esta extensión produce a los actores favorecidos ingresos netos que podrían llegar a muchas decenas de millones de dólares», declararon desde Marina del Sol en ese momento.