Las casas de apuestas en línea son un fenómeno en el producto deportivo. En la actualidad, este negocio se ha convertido en una de las industrias potentes del mundo y una de las que más réditos genera. Ninguna disciplina está alejada de una actividad que marca la pauta tanto a nivel local como en cualquier parte del mundo.

Ni los eventos menores se alejan de esta realidad. Incluso, muchas veces son los más afectados. De hecho, esta misma semana han vuelto a ocurrir incidentes con la sospecha de las apuestas en torno a diferentes partidos, en este caso, de tenis.

El italiano Raúl Brancaccio (321°) arremetió contra los asistentes a su partido ante el francés Pierre-Hugues Herbert (160°), en la ronda de 32 del Challenger de Nápoles.

A pesar de ser el local, el público lo abucheó, celebró sus fallos y apoyó al rival. Esto se evidenció sobre todo en los siete match points que dejó pasar ante el octavo sembrado del certamen y el candidato lógico a ganar el enfrentamiento entre ambos.

Brancaccio, nacido en la ciudad napolitana y que fue invitado al main draw a través de una wild card, estaba dando la sorpresa. Ganó el primer set con claridad y alcanzó a estar 5-4 en el segundo con un 15-40 a su favor. No obstante, falló dos puntos y cinco más en el deuce, mientras en las gradas celebraban sus errores y cada acción ganada por Herbert. El italiano sintió el golpe y terminó perdiendo la manga. Luego, en el definitorio, cayó 6-0 en menos de media hora.

Horas más tarde vinieron sus descargos en redes sociales: “Así que quería dedicar este post a todas esas personas que ayer estuvieron animando, casi como en un estadio, en mi contra. Gente ignorante, inútil y vergonzosa que arruina un deporte tan bonito sólo para ganar apuestas y billetes. Pido un examen de conciencia a todos ustedes, por el bien del deporte y por respeto a todos los jugadores que ofrecen un espectáculo digno de aplauso”, señaló.

“¡Pero perdónenme que les diga que me alegro de no vivir más aquí, porque son el ejemplo de un pueblo ignorante! ¡Un torneo tan importante en Nápoles y animar en contra del único napolitano en la competición es realmente vergonzoso! Estoy muy decepcionado con ustedes, pero les doy las gracias en parte por permitirme hacer ruido después de lo que pasó ayer”, añadió.

Otro caso en Nápoles

El hecho fue condenado trasversalmente. Por ejemplo, los italianos Andrea Pellegrino (162°) y Andrea Vavassori (148°) lo catalogaron como algo “vergonzoso”. Salvatore Caruso (339°), en tanto, continuó en esa línea e indicó: “Dios mío, es asqueroso”.

Incluso, tenistas de la talla de Janick Sinner y Matteo Berretini solidarizaron con Brancaccio: “Muchos me dijeron que hice bien en informar sobre este episodio y que tuve el coraje de abordar este tema. Sinner me escribió un mensaje privado y Vavassori también expresó en las redes sociales su vergüenza por lo sucedido. Al igual que Matteo Berrettini y muchos otros estuvieron cerca de mí y me animaron a seguir adelante. Sin embargo, la ATP debe intervenir porque no es posible que sucedan estas cosas. Nosotros, los tenistas, queremos que nuestro deporte sea correcto y sin aplausos groseros”, señaló el afectado.

A pesar del rechazo por lo sucedido, no fue el único caso que ha ocurrido durante los últimos días.

Días después, Corentin Moutet mostró su molestia tras vencer al georgiano Nikoloz Basilashvili en los octavos de final del Challenger de Nápoles. Tras saludar a su rival en la red, el francés gesticuló con sus manos el lanzamiento de billetes. Esto debido a que durante el encuentro, el público le increpó mientras celebraban los puntos de su rival.

La organización del torneo no se ha manifestado. Curiosamente, este sábado se desarrollarán las semifinales con los dos franceses participantes de los dos partidos más controvertidos del certamen.

Fuente: msn.com