Aparentemente, Schmitt también vino a Costa Rica en reiteradas oportunidades para supervisar la operación de los centros encargados de coordinar las apuestas.

“La agrupación utilizó una red de agentes para supervisar grupos de jugadores y sitios web de apuestas protegidos por contraseña, los cuales fueron establecidos para las apuestas de rutina, dicen los documentos de la corte“, indicó días atrás ese mismo diario.

Según las pesquisas, Miller estuvo involucrado en los supuestos delitos desde 2009 hasta abril de 2016. Mientras, Anthony permaneció ligado durante abril de 2014 y Schmitt habría operado entre 2009 y mayo de 2014.

Actualmente, la Asociación Americana de Apuestas procura que las autoridades de ese país flexibilicen el desarrollo de apuestas deportivas. Según el grupo, esto disuadirá el desarrollo de actividades ilegales.

En Costa Rica los centros de apuestas deportivas en línea no son ilegales, sin embargo sí en EE.UU. donde se mueve la actividad producto de deportes como el baloncesto y el fútbol americano.

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