Grecia está intensificando sus medidas contra el juego ilegal y sin licencia, centrándose en un mercado negro que, según el gobierno, le costó al estado 400 millones de euros en ingresos perdidos el año pasado. Legisladores y reguladores buscan contener un mercado negro que expone a los jugadores al fraude y a riesgos de seguridad de datos.
Las autoridades están tomando medidas a medida que Grecia continúa posicionándose como un centro europeo regulado de iGaming.
Un proyecto de ley que entrará en vigor esta primavera introduce sanciones penales más severas. Los organizadores de operaciones de juego sin licencia podrían enfrentarse a penas de prisión de hasta 10 años y multas de hasta 800.000 €. Los anunciantes e influencers en redes sociales que promuevan plataformas ilegales podrían enfrentarse a multas de hasta 50.000 €. Quienes participen repetidamente en actividades de juego ilegal también serían procesados.
La Comisión Helénica de Juegos descubrió que el 10% de los encuestados en un estudio de 2025 dijeron que los influencers los llevaron directamente a sitios web de juegos de azar ilegales.
La aplicación de la ley ahora va más allá de la legislación. El regulador está implementando sistemas de monitoreo basados en IA para detectar y bloquear dominios de juegos de azar ilegales con mayor rapidez. En los últimos tres años, las autoridades han identificado miles de sitios web ilegales y recientemente han bloqueado alrededor de 11,000 dominios.
Datos gubernamentales publicados en agosto de 2025 estimaron que las apuestas ilegales alcanzaron los 1.670 millones de euros en 2024. Participaron aproximadamente 799.000 personas, lo que representa aproximadamente el 9,5 % de la población. El gasto ilegal promedio por participante se situó cerca de los 2.089 euros.
Los reguladores también están coordinando con las autoridades sanitarias nacionales para fortalecer las medidas de juego responsable y reducir el riesgo de adicción, vinculando la aplicación de la ley con la estrategia de salud pública.
Los juegos de azar ilegales en Grecia, las sanciones por apuestas sin licencia, el bloqueo de sitios web mediante inteligencia artificial, los riesgos de la promoción por parte de influencers y las garantías del juego responsable definen ahora la siguiente fase del ajuste regulatorio.





