En plena crisis turística por el Covid-19, la multinacional capitaliza la filial que se hizo con la licencia para proceder a adquirir los terrenos.

Nuevo capítulo en el tortuoso proceso para que el grupo estadounidense Hard Rock construya un complejo hotelero y de juego junto al parque temático Port Aventura, en los términos de Vila-seca y Salou (Tarragonès). La empresa controlada por la tribu india Semínola, originaria de Florida, ha suscrito una ampliación de capital de 66,51 millones de euros en Hard Rock BCN IR, la filial a quien la Generalitat otorgó en 2018 la quinta licencia para abrir un casino en Catalunya.

A pesar de tratarse de un proyecto que podría acarrear una inversión de hasta 2.000 millones de euros, hasta ahora Hard Rock BCN IR tenía un capital de sólo 60.000 euros, el mismo con el que se constituyó en 2018. Ahora, la sociedad ha elevado su capital suscrito a 66,57 millones, aunque de la ampliación de capital sólo han sido desembolsados 16,62 millones.

Estos importes no son triviales, sino que Hard Rock se limita a cumplir con las cifras mínimas exigidas por el concurso público que convocó el Govern para otorgar la licencia de casino. Según el contrato, la sociedad titular de la licencia debía realizar una ampliación de capital equivalente al 10% del importe de la inversión prevista en el proyecto. Así, los 66,5 millones ahora suscritos equivalen al 10% del presupuesto fijado para la primera fase: 665 millones.

El contrato con el Departament d’Economia también estipulaba reglas sobre las cantidades a desembolsar de una forma efectiva. Así, el 25% de la ampliación de capital, es decir, 16,6 millones, debía desembolsarse durante el primer año de otorgamiento de la licencia, el 50% en el segundo año y el 75% en el tercer año, hasta completar el 100% en el cuarto año.

Pero, ¿por qué ha tardado Hard Rock dos años en efectuar la inyección de fondos a la que estaba obligada?La demora es consecuencia de los múltiplos retrasos que acumuló el proyecto urbanístico y también por la compleja fórmula elegida por el Govern para adquirir los terrenos de 150 hectáreas a CriteriaCaixa. Esta operación se desbloqueó finalmente el pasado 4 de marzo, cuando el Consell Executiu autorizó al Incasòl a comprar la parcela a Criteria por 120 millones no más tarde del 5 de mayo. De forma automática, cuando el Incasòl firme la compra, revenderá el solar a Hard Rock, que ahora ya tiene la sociedad con el capital estipulado. El proyecto, sin embargo, podría volver a embarrancar o acumular retrasos como consecuencia de la crisis turística provocada por la pandemia del Covid-19.

Fuente: msn.com