JOHN TEXTOR

El dueño del Botafogo, al que el Betis vendió a Luiz Henrique, denuncia la manipulación de resultados mediante apuestas ilegales en Brasil.

El magnate estadounidense John Textor, propietario del Botafogo, al que el Betis vendió a Luiz Henrique el pasado mercado invernal, presentó «indicios» de amaño de partidos de fútbol en Brasil ante un grupo de senadores que investiga la manipulación de resultados mediante apuestas ilegales en el país. El senador Jorge Kajuru, presidente de la comisión parlamentaria que investiga el asunto en la Cámara Alta, afirmó que «tuvieron conocimiento de diversos indicios» en una reunión reservada con el actual dueño del club de Río de Janeiro.

Antes, durante su testimonio, Textor cargó públicamente contra el estamento arbitral y, en concreto, señaló a la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), a la que acusó de falta de transparencia. Adelantó que posteriormente presentaría, en una reunión reservada, informes que él mismo ha encargado a Good Game, una empresa francesa que monitorea partidos usando la tecnología, que corroborarían sus sospechas sobre la corrupción en el fútbol brasileño.

Así, tras la audiencia pública, Textor y su equipo expusieron sus conclusiones ante los senadores en privado y a la vuelta Kajuru informó que pudieron ver «con detalle» los «indicios» presentados en relación a una serie de partidos de 2023 y 2024, sin ofrecer más detalles. «Tenemos indicios suficientes para investigar profundamente y de forma independiente», señaló el senador, quien avisó que árbitros, dirigentes de clubes y representantes de las casas de apuestas pueden ser convocados en las próximas semanas para dar explicaciones. «Algunas casas de apuestas necesitan dar explicaciones a Brasil porque hasta ahora no han presentado absolutamente nada sobre lo que hemos sabido hoy», advirtió.

Por su parte, el senador Eduardo Girão, presente también en esa reunión reservada con Textor, señaló que dichos «indicios» transcienden «el comportamiento de los jugadores» y siembran sospechas sobre el funcionamiento del VAR. «Tenemos que entender por qué ocurrió eso y si la CBF tomó medidas. Estamos aquí para proteger el fútbol brasileño», manifestó. Textor, dueño también del Olympique de Lyon francés, dijo en su intervención final que esto no es «un problema» sólo de Brasil, sino «mundial», y elogió el comportamiento del Congreso brasileño por ser el primer organismo oficial que «enfrenta» dicha cuestión.

Previamente, reconoció que no tiene pruebas de posibles pagos de dinero a los árbitros, pero apuntó a supuestos fallos intencionados de estos, como decisiones equivocadas de fuera de juego con base en el VAR, así como a «comportamientos anormales» de los jugadores. «La tecnología (de Good Game) identifica cuál es el comportamiento normal en cada milésima de segundo, identifica un cierto margen de variación. Si el futbolista no está actuando dentro de ese margen, marca esa interacción como anormal», explicó. Textor afirmó que los informes son «plenamente admisibles» en la Justicia y que son los fiscales quienes tienen que decidir qué hacer. Sin embargo, la Justicia Deportiva brasileña ya archivó en diciembre pasado uno de esos reportes, decisión que el empresario atribuyó a «presiones» por parte de la CBF y de los clubes.

Fuente:diariodesevilla.es