Carlos Villaseca, antiguo COO de Codere

La Audiencia Nacional ha confirmado el criterio de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) acerca de que la antigua Codere “vulneró el deber de transparencia informativa” al no reflejar en el primer semestre de 2019 la realidad del estado de tres filiales en Latinoamérica.

Por estos hechos, la compañía y la antigua cúpula directiva fueron sancionadas, si bien solo la multa que recayó en el que fuera número dos, Carlos Villaseca, ha llegado a los tribunales. En una sentencia del pasado 29 de mayo, la Sala de lo Contencioso-Administrativo ha desestimado el recurso del exconsejero delegado del grupo de juego y ha confirmado la resolución sancionadora por el importe de 100.000 euros.

En 2022, la CNMV acusó a Codere de no cumplir los requisitos de transparencia al lanzar al mercado “información falsa y engañosa en relación con los resultados de sus filiales en México, Colombia y Panamá”. Como resultado de una investigación, el órgano subrayó que había pruebas suficientes que acreditarían que la manipulación contable fue posible porque la empresa contaba con un sistema interno de control de la información financiera “insuficiente”, y como prueba de ello destacó los accesos locales a las cuentas sin supervisión, contraseñas insuficientes, conciliaciones no realizadas, excesiva manualidad y falta de automatización.

Así, sancionó a Villaseca y a Codere con 100.000 euros y otros miembros del consejo de administración que gobernaban el antiguo holding Codere SA, como su expresidente Norman Sorensen y los exconsejeros Paul Lavelle y Charles Turner, como integrantes del comité de auditoría del grupo, con 15.000 euros.

Pero el único que inició la vía judicial fue Villaseca, contra quien recayó el importe máximo por la comisión de una infracción muy grave y fue señalado como “autor intelectual” de esta operativa. El resto de las sanciones a directivos adquirió firmeza en vía administrativa. En el caso de Codere ―con motivó de la  reestructuración de la empresa de casinos y apuestas en 2021 cambió de manos y pasó a ser propiedad de sus acreedores―, la multa fue rebajada un 20% al aplicar una atenuante por el pago voluntario y por reconocer la existencia de inconsistencias en el reporting de los resultados, encargar una investigación interna (forensic) y adoptar medidas organizativas y de control tras detectar las irregularidades, así como la disposición de pagar voluntariamente la sanción.

La CNMV consideró que Villaseca, responsable de operaciones retail a nivel global y que fue cesado en 2019, tuvo una “participación directa y voluntaria” en la alteración de datos contables de las tres sociedades filiales de Codere, relacionadas con los ingresos, gastos, ebitda (beneficios antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización), resultado de explotación y patrimonio neto, lo que tuvo un impacto en el entorno de 13 a 18 millones sobre los resultados de ese ejercicio.

Asimismo, apuntó que, a través de su posición jerárquica elevada, presionó a equipos financieros e impulsó manipulaciones contables. La resolución administrativa menciona también la existencia de bonus variables ligados a los resultados, lo que, a juicio del supervisor, sugiere que había incentivo económico en la trama falsaria.

El que fuera consejero delegado de Codere hasta 2019 defendió su inocencia en su recurso y situó a los verdaderos “autores intelectuales” de la falsedad de las cuentas en la dirección general y el área financiera. En esta línea, aseguró que él seguía órdenes de “promover alteraciones contables y dirigir la posterior investigación en el sentido más favorable” a los intereses de sus superiores jerárquicos. Asimismo, desmintió a la CNMV acerca de que tuviera algún tipo de interés en esta actuación y cuestionó la imparcialidad de los asesores externos que realizaron el forensic, al asegurar que determinadas personas fueron “orientadas” para que le señalaran como “autor intelectual” del fraude.

Sin embargo, la Audiencia Nacional no ha asumido la tesis de Villaseca. En su sentencia, el tribunal afirma que del informe razonado de la CNMV se desprenden indicios de “especial intensidad” acerca de la autoría del exnúmero dos de Codere en la manipulación contable en las zonas regionales que se encontraban “bajo su directa dependencia” como director global de Operaciones Retail.

En este sentido, la Sala de lo Contencioso-Administrativo rechaza los argumentos acerca de que el recurrente recibió presiones de la dirección corporativa para maquillar las cuentas, al tiempo que da peso a la sospecha de la CNMV de que el objetivo de la actuación fraudulenta era el cobro de un elevado bonus. ”Subyace un fraude demasiado estructurado y prolongado para que el máximo responsable operativo no tuviera participación o conocimiento”, concluye la sentencia.