La Autoridad Neerlandesa del Juego (KSA) ha tomado medidas enérgicas contra tres conocidos creadores de contenido acusados ​​de promocionar sitios de apuestas sin licencia.

Los influencers Stiefunspeelt, Turcos y Buurtwachtt se enfrentan a sanciones económicas después de que los reguladores descubrieran que sus vídeos animaban a sus seguidores a jugar en plataformas ilegales.

El caso forma parte de una ofensiva más amplia contra las promociones de juegos de azar sin licencia en las redes sociales holandesas. Las autoridades argumentan que los influencers, con su gran número de seguidores en línea, representan un riesgo real para los menores de edad y los grupos vulnerables al idealizar o normalizar el juego sin restricciones.

¿Qué desencadenó la sanción?

Los tres influencers publicaron videos donde se les ve jugando con operadores extranjeros, e incluso animaron a sus seguidores a probar lo mismo. Según la KSA, este tipo de contenido viola directamente la ley neerlandesa sobre juegos de azar, que prohíbe cualquier tipo de promoción para proveedores que no tengan licencia local.

El regulador declaró que los tres habían recibido advertencias previas. A pesar de los recordatorios, continuaron subiendo material nuevo. Esto condujo a la decisión de imponer sanciones y aplicar plazos estrictos de eliminación.

Según la orden, los vídeos existentes deben eliminarse en un plazo de 48 horas. Cualquier promoción futura de operadores ilegales podría conllevar multas de 25.000 € por incidente, hasta un máximo de 75.000 € en total por cada influencer.

Las sanciones están diseñadas tanto como castigo como disuasión. La KSA ha reiterado que su prioridad es mantener el contenido de juegos de azar alejado de los jóvenes, quienes podrían no comprender plenamente los riesgos.

¿Por qué los reguladores se centran en los influencers?

Los reguladores holandeses consideran a los influencers como un potente canal de marketing. Muchos de sus seguidores son menores de 25 años, lo que los hace especialmente vulnerables a la ludopatía. «Los influencers suelen atraer a un público joven y, por lo tanto, vulnerable», explicó la KSA. Por ello, los reguladores afirman que las normas deben aplicarse con firmeza y coherencia.

La autoridad continúa monitoreando las plataformas sociales y dice que no dudará en actuar contra otros creadores que crucen la línea.