Granit Xhaka, jugador del Arsenal

El Arsenal ganaba 4-1 al Leeds en la Premier League y quedaban muy pocos minutos para el final del partido cuando Xhaka se preparó para sacar una falta desde el centro del campo.

Amagó con sacar para delante, luego para atrás, luego no vio a quien pasar, mientras el equipo rival y también sus compañeros se desesperaban por su parsimonia. El árbitro, entonces, no pudo más y le sacó una amarilla fácilmente evitable. Esas cosas pasan en el fútbol, no habría que darle más vueltas.

Pero sí se les han dado y puede que lo que hizo Xhaka no fuera casual, o eso están empezando a creer en el Reino Unido, según ha desvelado el Daily Mail. Según asegura en exclusiva se “está estudiando una supuesta conspiración criminal que implica a la mafia albanesa y a un ex futbolista profesional que ha sido condenado por amaño de partidos”. Porque resulta que se apostaron unas 52.000 libras (más de 60.000 euros) a que el centrocampista del Arsenal sería amonestado en los últimos diez minutos del encuentro.

Según el periódico británico el volumen inusualmente alto de operaciones en la bolsa de apuestas Betfair puede haber sido sólo la punta del iceberg y “los investigadores de la Agencia Nacional del Crimen que investigan la amonestación de Granit Xhaka en la victoria del Arsenal sobre el Leeds la temporada pasada están estudiando una supuesta conspiración criminal. Los investigadores de la NCA han descubierto pruebas de que se han apostado sumas significativas en criptodivisas en mercados que no están regulados en este país, con gran parte de la actividad que se entiende que ha tenido lugar en Albania”.

La acción de Xhaka, que nació en Suiza y juega con la selección suiza pese a sus orígenes albaneses, despertó sospechas por las apuestas que se generaron y porque el futbolista tarda mucho en sacar una falta en la que no hay nada en juego, con su equipo ganando fácil y en una situación del campo en la que no es complicado encontrar compañeros desmarcados. Con pasar atrás hubiese empezado el juego.

Uno de los nombres que ha salido es el de Alban Jusufi, un delantero sueco-albanés, que fue uno de los que puso una gran cantidad de dinero a que Xhaka era amonestado. Jusufi no es nuevo en estas lides de apuestas ilegales, ya que los tribunales suecos impusieron una sanción de cinco años por amaño de partidos en 2017. Fue declarado culpable de sobornar al portero del AIK, Kyriakos Stamatopoulos, con 150.000 libras esterlinas para que no hiciera un buen encuentro en el derbi contra el IFK de Gotemburgo en 2017. La Federación de Fútbol de Suecia aplazó el encuentro tras conocerse el amaño de partidos.

Según el periódico inglés, el Arsenal no ha recibido ningún comunicado o información respecto a las investigaciones que se estarían llevando a cabo.

Fuente: larazon.es