En el artículo «La financiación del deporte, profundizar o cambiar el modelo» el autor analiza si las últimas medidas de las autoridades deportivas españolas en el ámbito de la financiación del deporte están en la pauta del camino que han señalado las autoridades europeas (Parlamento Europeo y Comisión Europea) y si el esquema apuntado es el idóneo para encaminar el esquema hacia un escenario de estabilidad y control que permita en lo subsiguiente acabar con la falta de medios y recursos que, más allá de los grandes eventos y escenarios, inveteradamente sufre el deporte español.

El artículo lo podréis encontrar publicado en el próximo nº de la Revista Aranzadi de derecho de deporte y entretenimiento:  Tienda.aranzadi.es

La financiación del deporte en el marco europeo en el antecedente del Libro Blanco del deporte y su estado actual. El modelo español. Conclusión.

En los últimos meses se han venido produciendo diferentes entrevistas al Secretario de Estado para el Deporte en las que no se ha cansado de significar que las instituciones deportivas deben encontrar nuevas vías de financiación y al mismo tiempo se han aprobado normativas, no exentas de discusión y polémica, que en lo subsiguiente permitirán aliviar algo la endémica situación de falta de recursos de muchos colectivos del deporte base y de competición.

Nos estamos refiriendo al Real Decreto-ley 5/2015, de 30 de abril, de medidas urgentes en relación con la comercialización de los derechos de explotación de contenidos audiovisuales de las competiciones de fútbol profesional, y en el marco de los Presupuestos Generales para 2016, beneficios fiscales en el ámbito del mecenazgo (mantenimiento del programa España Compite: en la Empresa como en el Deporte, ya establecido con anterioridad en 2014/2015 y Plan 2020 de Apoyo al Deporte de Base) y modificación de la Ley 13/2011, de 27 de mayo de regulación del juego.

Pues bien, en el presente número de la Revista analizaremos si estas medidas están en la pauta del camino que han señalado las autoridades europeas (Parlamento Europeo y Comisión Europea) y si el esquema apuntado es el idóneo para encaminar la financiación del deporte hacia un escenario de estabilidad y control que permita en lo subsiguiente acabar con la falta de medios y recursos que inveteradamente sufre el deporte español.

La financiación del deporte en el marco europeo en el antecedente del Libro Blanco del deporte y su estado actual

Dentro de año y medio se cumplirá una década de la publicación del Libro Blanco sobre el Deporte. Esta publicación fue la primera iniciativa importante que se tomó por las autoridades europeas para estudiar el deporte y se propuso en la idea de ofrecer orientaciones estratégicas sobre el papel que se quería tuviera el deporte en la Unión Europea. Partiendo de una realidad que había tenido poco estudio y debate en ámbito institucional y casi nulo desarrollo normativo por las instituciones europeas, la iniciativa trataba de acotar el escenario y las diferentes problemáticas, y analizar, siquiera sucintamente, especialmente aquellas que a nivel socio-económico ya se suscitaban entonces.

De todos los elementos llevados a reflexión se quiso incidir en la cuestión esencial: en qué medida las administraciones de cada país miembro deberían involucrarse en la promoción del deporte base y hasta donde podían comprometer financiación respetando los principios de la Unión y en esa medida como conseguir que esta pudiera contar con medios estables y recurrentes. Dicho de otra manera, había que analizar el catálogo de soluciones que se ofrecían en cada país y del análisis de las mismas, en función de la experiencia y éxito en los resultados, tratar de buscar un modelo para la financiación pública del deporte, en base segura, evitando bordear o contravenir los antedichos principios muy especialmente el de competencia.

En el límite de todo ello ver la posibilidad, todavía hoy remotísima, de llegar por la vía previa del acuerdo de todos los miembros de la Unión Europea y contando con la propia especificidad del deporte y la proyección nacional e internacional de sus instituciones rectoras y de su autogobierno, a armonizar con carácter de mínimos y en algún efecto normativo el modelo de organización y gestión del deporte como aspiración en general, es decir como elemento de participación y elemento clave en la propia construcción de la Europa de los valores.

Andando el tiempo la Unión Europea dando continuidad al mandato del Libro Blanco encargó un informe para que de manera pormenorizada se analizase la situación de cada país miembro, que más tarde sirvió para establecer un plan de actuación (Plan de Trabajo Europeo para el Deporte para 2011-2014) para intentar buscar fórmulas de financiación sostenible del deporte y de aplicación al deporte de las normas de la UE sobre ayudas públicas y concluir posteriormente en el Informe correspondiente que existían oportunidades para obtener fondos y utilizar las inversiones públicas y privadas para ayudar a la promoción del deporte, pero que seguían existiendo obstáculos que impedían poder avanzar en ellas de manera segura por lo que se tenían que impulsar necesariamente cambios normativos. Es decir se volvía al punto inicial, por lo que a continuación no ha quedado más remedio que mantener el Plan al que ya se ha dado, con carácter definitivo dimensión trienal, estableciendo una base de objetivos y logros que deben preparar el siguiente escalón 2017-2020.

[—————————————-]

Ver el artículo completo

Rafael Andrés Alvez
Rafael Andrés Alvez (Abogado)