Primera fase de BCN World
Primera fase de BCN World

No hay cama para tanta gente. La Generalitat negocia a contrarreloj para salvar el proyecto de BCN World.

El principal problema que solo se quieren dar dos licencias de juego pero hay tres aspirantes: el grupo chino Melco Crown, Hard Rock Café y los malayos de Genting Group que han acudido asociados con el Grup Peralada. El problema no es que ahora BCN World sea más pequeño, es que va a depender mucho menos del juego. Pero fueron los gigantes del juego los que sirvieron de motor del proyecto hasta ahora.

El próximo 30 de junio acaba el plazo para presentar los proyectos. Pero la Generalitat solo quiere dar dos licencias. Así que hay un problema: eliminar a uno de los jugadores y seguir con el proyecto.

En el Palau de la Generalitat cada lunes se han estado reuniendo representantes de la administración catalana con los empresarios. Entre los participantes en estos encuentros estaban el director del Incasol, Damià Calvet, y la directora de la Oficina del President y la Coordinación Interdepartamental de la Generalitat de Catalunya, Elsa Artadi. Fuentes de la conselleria de Economía han declinado hacer comentarios al respecto.

En las reuniones no solo se ha hablado de la cuestión de las licencias. Los inversores también están discutiendo quién asume la inversión de la urbanización de los terrenos. El proyecto es menor. La inversión será solo de 4.000 millones. Pero los más de 500 millones de poner calles y alcantarillado en la pastilla donde se quiere construir el complejo no quieren ser asumidos por ninguno de los jugadores. O eso o se ha de repartir entre todos.

El CRT de Vila-seca y Salou, equivalente a un plan director, marca la dimensión en 745.000 m2 de techo urbanizable y no puede ejecutarse por fases. Por ahora no se ha caído ningún inversor. La principal solución que se plantea es que Hard Rock Café y Melco compartan uno de los casinos. Después de todo son socios en otros proyectos, como en Chipre o Japón. Eso permitiría a Genting Group seguir en la partida.

Además, otros inversores clave siguen vinculados al proyecto, como el gestor de centros comerciales Value Retail, que explotará la gigantesca galería comercial que recorrerá el complejo. También sigue Port Aventura, que está justo al lado y que se ha comprometido a construir seis hoteles de cuatro estrellas con 6.000 plazas hoteleras. En cambio, Sol Meliá se ha caído, pero su papel siempre fue más marginal.

Sin nuevos socios

El proyecto languidece desde que el Incasol asumió la tutela. No han aparecido nuevos socios. Los que hay ahora son los mismos que trajo el criticado Enrique Bañuelos y los plazos se van alargando. Getting Group llegó de la mano del grupo Peralada, ya que la familia Suqué no quería quedarse al margen de lo que puede ser unos de los mayores complejos de ocio del sur de Europa.