Álvaro Gutiérrez
Álvaro Gutiérrez es el jugador más joven de la plantilla de Pókerstars

El leonés Álvaro Gutiérrez de la Iglesia es, con 19 años, el jugador más joven de la plantilla de Pókerstars. Pero su ambición va a más. Se prepara para entrar en las World Series de 2018, una competición para la que tendrá que medirse en 30 torneos con las mejores manos del mundo. Empieza con el de Torrelodones la próxima semana, pero le avalan otras victorias.

El póker, uno de los juegos de cartas que más dinero mueve en el mundo es considerado desde el año pasado como un deporte mental y de habilidad, a la altura de otros como el bridge o el ajedrez, según la Asociación Internacional de Deportes Mentales. En este juego de casinos y de millones, un joven leonés se cuela en la élite de un deporte en el que la habilidad mental y la suerte juegan un papel muy importante.

«Desde Pokerstars han apostado por mi para la clasificación para el mundial de 2018», comenta Álvaro Gutiérrez de la Iglesia, que a sus 19 años (a punto de cumplir 20 el próximo mes de octubre) ya ha ganado el campeonato en Oporto, el torneo que fue «el más importante a nivel mental para mi, ya que en una jugada pasé de estar fuera a ser primero por suerte» y que le permite aspitar al mundial del 2018 y sumar a su cuenta corriente 5.000 euros de premio. La suerte es el factor clave para cualquier jugador de póker que quiera llegar a lo más alto. Pero no es el único campo en el que sobresale, dado que también es árbitro de fútbol y constructor de los autos locos de Red Bull, mientras que estudia la carrera de derecho en la Universidad de León.

Para el miembro de Pokerstars más joven del mundo existen tres factores claves para llegar alto en el póker: la tranquilidad, la concentración y la psicología. Algo que Gutiérrez de la Iglesia tiene muy presente en cada torneo al que acude. «Antes de empezar una partida importante me pongo los cascos con música y me aíslo durante quince minutos mientras pienso en mis problemas. En cuanto me los quito entro en el juego», revela el precoz jugador de poker.

Esta pasión por el juego le viene de familia, pero no precisamente por su padre, que en un principio no le gustaba la idea, ya que ve el poker «como un mundo peligroso por el tema del juego», aunque en cuanto empezó a tener reconocimiento y a salir en los periódicos su planteamiento cambió bastante.

Su primo, quién regenta el bar del pueblo de Pobladura de Fontecha en fiestas, organizó un pequeño torneo hace unos diez años en el que mayoría de los participantes tenían unos 30 años, pero los ganadores, (el propio Álvaro y su primo) se repartieron el bote, tras quedar primero y segundo respectivamente. Un hecho que hizo que el resto de jugadores se quedaran «asombrados» al ver a un chaval de 12 años ganarles a todos.

«Desde entonces empecé a comprar maletines, a estudiar las jugadas y sobre todo a ver los campeonatos europeos por televisión», revela el jugador leonés.

Álvaro espera en un futuro poder vivir de este deporte. «Ojalá puedo dedicarme a esto, es un sueño personal y un reto poder conseguir vivir de ello y no tener cierta entrega con otras personas, es decir, para jugar para uno mismo y no para otros» confiesa Álvaro Gutiérrez de la Iglesia.

Mientras tanto sigue entrenando su juego para lograr clasificarse para las World Series de 2018, el mundial del póker. Para ello tendrá que superar un total de treinta torneos (20 de ellos de forma online y 10 de manera presencial en España) en los meses de octubre, noviembre y diciembre. El torneo del casino de Torrelodones será la primera piedra en el camino que tendrá que sortear, para el que practica y ensaya sus jugadas y técnicas.

En sus estrategias, Álvaro juega con sus oponentes, aparentando «ser un joven inexperto que hacer el tonto» para desquiciar a sus rivales, hasta llegar a un momento en el que los rivales «no saben lo que han apostado y los saco de quicio», asegura el joven jugador leonés. Aunque desde que ya empieza a ser conocido dentro del mundo del poker, esta técnica la usa menos, ya que cambia su forma de jugar, para intentar «desestabilizar» a sus contrincantes.

SU PRINCIPAL REFERENTE

Como todo jugador que comienza en un deporte que con grandes dominadores, Álvaro tiene sus referencias en el que mirarse en el espejo. El rumano canadiense Daniel Negreanu, también llamado Kid Poker, es el hombre que más dinero ha conseguido jugando a este derpote en el mundo entero. «Algo parecido a ganar el balón de oro en el fútbol, lo máximo a lo que puede aspirar un jugador de póker», aclara Álvaro.

EL MECENAS DE ÁLVARO

Pokerstars, la empresa más grande del mundo ofreció a Álvaro ser parte de la empresa después de ganar el campeonato de Oporto, en el que quedó por delante de más de 1.500 jugadores de los cuales 300 trabajaban para empresas como Pokerstars. «Cuando me llamaron tras ganar en Oporto casi no me lo creía, pensaba que era una broma» asegura el joven jugador leonés.

A pesar de sus éxitos en el póker, Álvaro no deja de lado sus estudios, algo que ha sabido compaginar a lo largo de los años. «El póker me quita mucho tiempo, ya que no es solo jugar, hay que tener una dedicación y si quieres llegar alto tienes que practicar», aunque asegura que «no le quita tiempo para asistir a las clases de la universidad».

Fuente: diariodeleon.es