Cristina Bella, directora general de tributos de La Rioja

La regulación regional prevé sanciones de hasta 600 euros para los menores de 18 años que accedan a centros de juego y apuestas

ace años, antes de entrar a cualquier salón recreativo, bingo o casino, muchos oteaban el horizonte. Antes de agarrar el pomo de la puerta y enfrentarse a un espacio repleto de estímulos luminosos y sonoros del que en la mayor parte de las ocasiones salían con los bolsillos más ligeros, buscaban rostros conocidos para dar (o no) el último paso. El perfil del jugador ha cambiado.

También, dice Concha Santo Tomás, presidenta de la Asociación Riojana de Jugadores de Azar en Rehabilitación (ARJA), aquel vetusto sentimiento de culpa que ha mutado hasta convertirse en una mezcla de superioridad y prepotencia. Sobre todo entre los menores de edad que, pese a tener prohibido entrar en los salones de juego, forman parte de su clientela más fiel.

Poner coto a ese acceso y recopilar, a modo de recordatorio, toda la regulación regional y estatal relativa a la prohibiciones, requisitos de participación en establecimientos de juegos de azar y sanciones es la base sobre la que pivota la circular 2/2018 que la Dirección General de Tributos del Gobierno de La Rioja ha hecho llegar a todos los centros de juego de la región (casinos, bingos, salones de juego y tiendas de apuestas). «Está dirigida a proteger a las personas que son más vulnerables y pensada para que los menores también sepan las consecuencias que puede deparar el juego», sostiene Cristina Bella, directora general de Tributos del Gobierno de La Rioja.

Un primer paso que se completará en un futuro próximo con la orden que ya prepara la Consejería que dirige Alfonso Domínguez y que vendrá a equiparar las obligaciones que tienen que asumir todos los establecimientos del sector que actúan en La Rioja.

Eso incluirá a los salones de juego que, a día de hoy, representan el gran agujero oscuro en el conjunto del Estado hasta convertirse en la vía de entrada de los menores de edad tanto a las máquinas de azar como, sobre todo, al adictivo mundo de las apuestas deportivas.

 

Ese es uno de los grandes quebraderos de cabeza. La facilidad de acceso a esa modalidad de juego es pareja al volumen de apuestas. Según los últimos datos, La Rioja se juega a través de la modalidad ‘on line’ casi 30 millones de euros al año, por encima del gasto en Lotería de Navidad (25 millones) o en la popular Primitiva (24 millones).

La circular ahora difundida por el Gobierno regional recoge, en su punto cuatro, que «los casinos de juego, salas de bingo, salones de juego, tiendas de apuestas y los espacios de apuestas habilitados en recintos deportivos o feriales deberán contar con un servicio de control de admisión con el objeto de garantizar que sólo puedan acceder a las salas de juego las personas que reúnan los requisitos y condiciones exigidos al efecto».

Un filtro de acceso que les obliga a contar con un «control de admisión próximo a las entradas del establecimiento» y a cargo de una persona que debe exigir la identificación (DNI, pasaporte o equivalente) de visitantes y usuarios y cotejarla con la lista de personas que, voluntaria o forzosamente, no pueden acceder a centros de juego.

Fuera de esa exigencia -el control de los autoexcluidos- están, hoy por hoy, los salones de juego, en los que las opciones de apostar se multiplican con una oferta que va desde las tragaperras, máquinas tipo ruleta hasta, sobre todo, las apuestas deportivas. «No se está exigiendo la identificación de los usuarios y es algo que queremos hacer. No tiene mucho sentido esa diferenciación entre unos y otros y sabemos que es ahí adonde van los menores», explica Bella, que confirma que la norma de equiparación entre unos y otros negocios ya está en marcha.

Tres puntos

Para la directora general de Tributos, tres son los puntos fuertes de la normativa autonómica sobre el juego. Por un lado, apunta, la sanción prevista para los menores que sean sorprendidos en un lugar de apuestas y que oscila entre los 100 y los 600 euros -los titulares de esos establecimientos se enfrentarán a multas de entre 6.000 y 450.000 euros además de a la clausura o inhabilitación temporal o definitiva del negocio-.

De igual manera señala que en La Rioja puede solicitar la inclusión en el registro de prohibición de acceso a centros de juego no solo el interesado sino también aquellos familiares que tengan un interés legítimo, medida similar a la que ya se aplica tanto en Navarra como en Asturias, comunidades pioneras en esta regulación.

Por último, y también relacionado con el sistema de autoprohibición, en La Rioja no se limita a un único tipo de juego (bingo, casino, apuestas deportivas…) como sucede en el conjunto del Estado, sino que es aplicable a todos ellos. «Todo el trabajo que podamos hacer en prevención es positivo», completa Bella.

Fuentelarioja.com