El informe de Sport Integrity Team al que ha tenido acceso la Cadena SER alerta del aumento de este fraude a pocos días de la cita futbolística más importante del año.
“Una tarjeta amarilla táctica en el minuto 75 de un partido ya decidido no deja huella en las estadísticas de rendimiento, ni en los flujos financieros, ni en los registros de comunicación. Requiere la cooperación de un solo individuo. Genera un resultado indistinguible de una acción deportiva completamente legítima. Y los marcos de monitoreo diseñados para el resultado del partido no lo cubren”. Así de contundente resulta el estudio elaborado por Sport Integrity Team España a pocos días de arrancar el Mundial 2026.
El autor del informe, Francesco Baranca, explica a El Larguero las conclusiones más destacadas: «En mayo de 2026 documentamos cinco alertas específicas sobre tarjetas amarillas. En la cita mundialista se concentrarán los mayores volúmenes globales de apuestas jamás registrados en un solo torneo, y los mercados de tarjetas estarán disponibles en cada partido, con liquidez sin precedentes, con jugadores de decenas de entornos regulatorios distintos y con presión mediática y económica máxima sobre cada jugada. ¿Qué ocurrirá cuando los volúmenes se multipliquen por cien y el escrutinio sobre el resultado del partido tape todo lo demás? El Mundial no crea el problema. Lo amplifica hasta hacerlo inmanejable con los instrumentos actuales«.
Destaca en su charla con la Cadena SER que hasta los árbitros pueden estar bajo la lupa, “porque les estamos dando un poder increíble. Aunque sean los más íntegros, con la mejor integridad de todo el mundo, pueden llegar a pensar lo fácil que es amonestar a un futbolista o pitar una falta más o una falta menos«. «Las apuestas que son totalmente dependientes de la voluntad de un solo jugador no tendrían que ser ofrecidas«, recalca.





