La Policía Nacional detiene a los captores, un vigilante y su cómplice, tras un fallo informático que duplicó los abonos del local.

La Policía Nacional ha logrado liberar al responsable de un establecimiento de juego en Málaga tras ser secuestrado. Los agentes han detenido a dos personas que exigían el pago de un rescate de 50.000 euros a cambio de su puesta en libertad. La intervención policial se produjo en un centro comercial de la ciudad andaluza, donde los presuntos delincuentes negociaban la entrega del efectivo junto a la propia víctima.

El origen de este grave suceso se remonta a un fallo informático detectado en un local de la empresa, que provocó el pago duplicado a los clientes durante un breve periodo de tiempo. A raíz de esta situación anómala, un trabajador del establecimiento comenzó a reclamar una elevada suma de dinero a los altos cargos de la compañía. El individuo argumentaba que debía responder ante terceros y solucionar el problema generado, puesto que él mismo había estado exigiendo la devolución de las cantidades a algunos de los usuarios beneficiados por el error.

Durante los días posteriores a la avería técnica, este empleado, que ejercía labores como vigilante de seguridad, junto a una segunda persona, incrementó sustancialmente la presión sobre los directivos mediante continuos mensajes y notas de audio. La situación de acoso llegó al extremo de que los chantajistas ordenaron realizar vigilancias sobre uno de los responsables de la empresa. Estas acciones generaron una profunda sensación de intimidación en los afectados, al comprobar que los autores conocían al detalle sus rutinas diarias, su vehículo particular e incluso el lugar donde residían con sus familias.

Secuestro del gerente

Además, los sospechosos aseguraron estar sufriendo problemas con terceras personas a las que, supuestamente, habían implicado para lograr recuperar el dinero extraviado. De esta forma, trataban de incrementar el temor para asegurar el cobro exigido. La escalada de violencia culminó cuando capturaron a uno de los ejecutivos y exigieron de manera incesante al gerente general el pago íntegro de 50.000 euros. Posteriormente, los secuestradores fueron variando sus exigencias, llegando a solicitar pagos parciales de forma inmediata y permitiendo aplazar el resto de la deuda inventada.

Una vez que las fuerzas de seguridad tuvieron conocimiento de los hechos a través de la correspondiente denuncia, se articuló un dispositivo de urgencia para localizar al empresario. La pericia de los agentes resultó fundamental, ya que en tan solo noventa minutos consiguieron liberar al hombre en el interior de un restaurante de comida rápida. Los captores habían elegido este concurrido lugar público para llevar a cabo la primera entrega del montante económico, amenazando en todo momento con tomar represalias severas contra las víctimas y sus allegados si no se cumplían sus demandas.

Finalmente, la veloz actuación de las autoridades permitió resolver el secuestro de manera exitosa. La víctima resultó ilesa y no llegó a sufrir ningún daño de carácter físico. Además, la detención in fraganti de los dos presuntos responsables evitó que se materializara el desembolso económico exigido, frustrando así por completo los planes de los delincuentes y devolviendo la tranquilidad a los afectados tras varios días de enorme angustia.

Fuente: telemundo.com