Los corredores de apuestas se plantean denunciar a la liga de empresas de pelota ante Inspección de Trabajo.

En el último encuentro mantenido entre las dos partes el lunes tampoco se produjeron avances.

El conflicto entre los corredores de apuestas de los frontones y la liga de empresas de pelota –Pelota Pro Liga– sigue enquistado. Tras el último encuentro mantenido el lunes, no hay avances en la negociación, cada parte mantuvo su postura, por lo que el colectivo se plantea la posibilidad de denunciar al estamento que rige la pelota profesional ante Inspección de Trabajo al considerar que les han tratado como falsos autónomos durante los últimos años.
Las desavenencias surgieron el pasado día 24 de julio cuando las promotoras presentaron un contrato al colectivo con una serie de requisitos que tenían que firmar para entrar a formar parte de su estructura organizativa. La proposición se centra en la disposición adicional quinta del decreto 19/2022 del Gobierno vasco que aborda el juego y regula la actividad de los frontones de Euskadi. Las promotoras quieren que se aplique también en los de Navarra y La Rioja, y en otros recintos de fuera del territorio a los que puedan acudir. Y los corredores no están de acuerdo porque «con ese contrato no se puede pagar gastos y ganar dinero», destacaron.

No estarán en San Mateo

Desde entonces no han acudido a ninguno de los festivales programados ni a los torneos de verano celebrados en las tres capitales vascas. Tampoco irán a la feria de San Mateo, en Logroño, que cierra la época estival entre el 18 y el 27 de este mes. «Con su postura actual parece que buscan eliminar definitivamente las apuestas de los frontones. Nosotros no vamos a firmar ese contrato y nos han dejado claro que si no firmamos no trabajamos», han destacado.
El actual colectivo está formado por seis corredores después de que uno recibiera una llamada a finales de julio «para que no volviera a un frontón. Después de 50 años ejerciendo esta labor», han añadido. Desde su punto de vista, los problemas han llegado tras la marcha de Fernando Vidarte, administrador único de la empresa Aspe que vendió sus acciones a Bainet hace ocho meses. «Él siempre nos defendió y apoyó, algo por lo que siempre estaremos muy agradecidos«, han recalcado.
Fuente: elcorreo.com