Cuentas de redes sociales con millones de seguidores están anunciando casinos online sin licencia y juegos de tragaperras virtuales en YouTube y Twitch, la popular plataforma de streaming propiedad de Amazon. Así lo demuestra una investigación del consorcio periodístico Investigate Europe, en la que Público participa como único medio en España.
El streaming –difusión por internet y en tiempo real de contenido multimedia– ha experimentado un auge espectacular en los últimos años, con vlogs –blogs en vídeo–diarios y vídeos de juegos en directo que atraen millones de visitas. Se trata de un negocio multimillonario que puede reportar fama, y lucrativos ingresos, a sus creadores. Pero, aparte de los acuerdos y patrocinios de marcas conocidas, los creadores de vídeos europeos tienen otra jugosa fuente de ingresos: la promoción de juegos de azar.
Investigate Europe ha descubierto cómo esos creadores de contenido o streamers en al menos siete países europeos –desde un rapero que encabeza las listas de éxitos en Grecia hasta un vlogger español de estilo de vida con más de dos millones de seguidores– dirigen a sus seguidores a docenas de sitios de apuestas sin licencia.
Las pruebas obtenidas por Investigate Europe sugieren que los streamers están beneficiándose directamente de las pérdidas de los jugadores que enlazan con esos casinos online. El testimonio de un informante interno, respaldado por documentos financieros, junto con el análisis de las políticas de los casinos y los datos de tráfico web, apunta a un sistema poco conocido que puede reportar a los streamers decenas de miles de euros al año. La investigación revela que muchos de los sitios web están vinculados en última instancia a una misma empresa europea: Soft2bet.
Con sede en Malta y Chipre, Soft2bet proporciona sobre todo servicios de software a la industria del juego online. Sin embargo, el año pasado Investigate Europe descubrió que la empresa estaba vinculada a más de 100 casinos online incluidos en la lista negra de los reguladores europeos por carecer de licencias nacionales.
Soft2bet no ha respondido a las preguntas que Investigate Europe le envió al respecto. Sí reaccionó a la investigación del año pasado, asegurando que la información «carecía de fundamento». «Nuestra actividad se lleva a cabo en pleno cumplimiento de todas las leyes, reglamentos y condiciones de licencia aplicables en cada jurisdicción en la que estamos autorizados a operar».
Twitch y YouTube suspenden cuentas
Sólo unas pocas horas después de que Investigate Europe se pusiera en contacto con Twitch para preguntarle por estos hechos, suspendió temporalmente la cuenta de Llobeti4, un streamer español que anunciaba casinos online sin licencia. A los pocos días ya se podía acceder de nuevo a ella, aunque han desaparecido muchos de sus vídeos y él permanece desconectado. Por su parte, YouTube asegura que ha eliminado la cuenta de un streamer italiano, Spike, tras conocer la investigación periodística, además de suprimir varios vídeos de la cuenta del streamer español.
La mayoría de los gobiernos europeos exigen a las empresas de juegos de azar una licencia nacional para operar en línea, lo que les permite supervisar y cobrar impuestos a una industria señalada por el riesgo de la adicción y las sospechas de blanqueo de capitales. Sin embargo, los sitios ilegales han experimentado un auge desde la pandemia del covid y, según los cálculos del propio sector, representan ya alrededor del 70% del mercado de la UE.
Además, su audiencia crece cada vez más gracias al llamado marketing de afiliación. Estos programas, comunes en la industria del juego, consisten en que las marcas se asocian con sitios web o influencers para promocionar sus casinos y, a cambio, éstos –los afiliados– perciben una remuneración por los jugadores que reclutan.
«Aunque no seas jugador, te conviertes en uno»
Un streamer se puso en contacto con Investigate Europe tras su investigación de 2025 sobre los casinos sin licencia para desvelar cómo las empresas utilizan a los influencers para promocionar sus sitios web. Greg, que pidió permanecer en el anonimato, pasó años publicitando casinos vinculados a Soft2bet a través de programas de marketing de afiliación.
Él explica que los streamers ayudan a conducir un enorme volumen de tráfico a los sitios web de apuestas, incluidos muchos que operan sin licencia. «Al retransmitir en directo durante horas, martillean el cerebro de la gente con contenido relacionado con el juego. Llega un momento en el que, aunque no seas jugador, te conviertes en uno», destaca.
Los streamers reciben una recompensa cuando un jugador crea una cuenta tras haber accedido a un casino a través de sus enlaces y, por lo general, se llevan una parte de los ingresos; es decir, del dinero que gana el sitio web por ese jugador.
El modelo también lo expone públicamente 247 Partners, un programa de afiliación para marcas vinculadas a Soft2bet. «Puedes ganar dinero en función de los ingresos. Es decir, los ingresos generados por los jugadores que has recomendado», se lee en la sección de preguntas frecuentes del sitio web.
La página incluso cuenta con una herramienta para que los posibles afiliados calculen cuánto pueden ganar en el primer mes. Un streamer puede ganar 80 euros por cada jugador italiano, 120 euros por cada jugador noruego o 64 euros por cada jugador polaco. Otros sitios web que anuncian programas de afiliación vinculados a Soft2bet cifran los beneficios de la participación en los ingresos en hasta un 60% para los influencers asociados.
Así, Investigate Europe identificó a streamers de Italia, Portugal, Grecia, Polonia, Alemania, España y Suecia que promocionan sitios sin licencia entre sus suscriptores.
El español Roger Llobet Bach, más conocido como Llobeti4, suma 2,2 millones de seguidores en sus perfiles de YouTube y Twitch. Sus suscriptores lo ven viajar por el mundo, intentar emparejar a sus amigos con chicas jóvenes y apostar en tragaperras online. Publicita regularmente casinos sin licencia vinculados con Soft2bet, tanto con enlaces compartidos en los comentarios como directamente en la pantalla.
Otro es Antonio Mercogliano, alias TonyTubo, un streamer italiano dedicado a las tragaperras virtuales con 400.000 seguidores en YouTube. El año pasado, 247Partners, el programa de afiliados vinculado a Soft2bet, etiquetó a TonyTubo con su personal en una publicación de Instagram durante una conferencia sobre juegos de azar. Los datos de tráfico web sugieren que su sitio envió a sus seguidores a casinos sin licencia vinculados a Soft2bet 10.000 veces sólo en diciembre del año pasado.
El rapero griego Snik, Dimitris Giannoulis, tiene casi 600 millones de visitas por su música en YouTube. En su canal de Twitch SnikWins, que cuenta con 130.000 suscriptores, promociona con frecuencia un casino sin licencia que figura en la lista negra de las autoridades por carecer de licencia nacional.
Sin riesgos, juegan con el dinero de otro
A diferencia de los jugadores normales, los streamers corren pocos riesgos como socios afiliados. Según denuncia Greg, que ha compartido con Investigate Europe documentos de su época como afiliado, las empresas pagan a los influencers para publicitar sus juegos. En cualquier momento, pueden tener miles de espectadores online viéndoles jugar. «Te registras en cada casino que tienes que promocionar y luego el casino te proporciona una cantidad de dinero real», explica, «así que jugamos con su dinero«. «Los streamers son simplemente buenos actores«, resume.
Otro programa de afiliación confirma esta práctica. «Puedes solicitar créditos no reembolsables para jugar. Estos fondos se pueden utilizar para minijuegos y apuestas deportivas con el fin de mejorar tu contenido en streaming y atraer a tu público», detalla la sección de preguntas frecuentes de su sitio web.
Este tipo de acuerdo resulta muy atractivo para las empresas de apuestas, deseosas de aprovechar la base de seguidores leales, a menudo jóvenes, que han captado los creadores de contenido.
«Hay una amplia gama de poblaciones vulnerables en las comunidades de streaming… [y] personas que se sienten solas o neurodivergentes”, asegura Elvira Bolat, profesora asociada de Marketing Digital en la Universidad de Bournemouth (Reino Unido). «Muchos jóvenes», añade, «se identifican con los streamers, que crean una comunidad de confianza y valores compartidos». Estas relaciones parasociales significan que, por ejemplo, streamers como Spike, un youtuber italiano que retransmite en directo mientras juega al casino y a las tragaperras, han creado fuertes vínculos con sus espectadores.
Uno de sus seguidores le dio las gracias recientemente en un comentario de YouTube por hacerle compañía cuando estaba en el hospital. «Tengo que felicitarte por cómo entretienes a la gente. Das la impresión de estar presente, no detrás de una pantalla», le alabó otro.
Spike, cuyo nombre real es Karlo Carlini, promociona habitualmente sitios sin licencia como My Empire, Frumzi y Funbet en varios canales. Todos ellos carecen de licencia en Europa y enlazan con Sof2bet. Su cuenta era una de las pocas que tenía un aviso legal detallado: «Es responsabilidad del usuario verificar que el sitio es legal en su jurisdicción. El juego está estrictamente prohibido para los menores y puede causar adicción». YouTube asegura que eliminó su canal SpikeSlot por infringir sus condiciones de servicio después de que Investigate Europe se pusiera en contacto con ellos.
Dubái, jets privados, apoyo a la ultraderecha
Los influencers portugueses Checka y Numeiro, que también promocionan casinos sin licencia, parecen tener poco en cuenta el posible impacto negativo del juego en sus seguidores. «Si sigues gastando dinero y destruyendo tu vida, es responsabilidad tuya», dijo Checka en un vídeo reciente de YouTube junto a Numeiro. «Para mí», continuó, «es una oportunidad de mercado y gracias a vosotros podemos vivir esta gran vida que vivimos». Ambos viven juntos en Dubái.
Numeiro, cuyo nombre real es João Barbosa, tiene más de 1,5 millones de seguidores en las redes sociales. En sus vídeos se le ve disparando armas, volando en jets privados y apoyando al partido de extrema derecha Chega. En 2023, la asociación comercial de juegos de azar de Portugal presentó una denuncia penal contra él por publicitar casinos ilegales.
También una empresa dirigida por Carlini ha sido sancionada por publicidad ilegal en dos ocasiones por Agcom, dependiente del Ministerio de Comunicaciones italiano, por hacer publicidad ilegal de juegos de azar. La primera multa, en 2022, ascendió a 700.000 euros, que Carlini pagó tras perder un recurso. En 2024 se le impuso una segunda sanción de 1,6 millones de euros, que aún no ha abonado.
En una medida poco habitual contra las plataformas, Agcom multó en diciembre de 2023 a Google, propietario de YouTube, con 2,2 millones de euros, y a la filial de Amazon, Twitch, con 900.000 euros, por alojar a sabiendas anuncios de juegos de azar ilegales en sus plataformas. Google también fue sancionada en otras dos ocasiones por infracciones similares relacionadas con contenidos creados por Karlo Carlini.
Ninguno de los streamers mencionados en este artículo respondió a las preguntas que Investigate Europe les ha enviado. Tampoco 247 Partners ha contestado antes de que se publicara este artículo.
Obligadas a luchar contra los contenidos ilegales
La Comisión Europea se ha tomado muy en serio la investigación de Investigate Europe, según indicó un funcionario del Ejecutivo comunitario, quien añadió que la promoción de juegos de azar sin licencia «puede suponer riesgos importantes para los consumidores, como perjuicios económicos y el menoscabo de los marcos normativos nacionales». En virtud de la Ley de Servicios Digitales, empresas como YouTube están obligadas a luchar contra los contenidos ilegales. La Comisión, resaltó el funcionario, «supervisa activamente el cumplimiento» de la legislación.
No hay pruebas que demuestren que todos los streamers mencionados en este artículo sean conscientes de que estaban promocionando sitios sin licencia, ni que hayan recibido dinero de las pérdidas de los jugadores.
«La seguridad y el bienestar de nuestra comunidad es la máxima prioridad de Twitch, por lo que seguimos tomando medidas para reducir tanto la prevalencia como las visualizaciones de determinados contenidos relacionados con el juego. Twitch actualizó su política sobre el juego en 2021 para prohibir la retransmisión de determinados sitios que incluyen tragaperras, ruleta o juegos de dados», indicó un portavoz de la plataforma a preguntas de los periodistas.
«Nuestras políticas prohíben los contenidos que dirigen a los espectadores a sitios web o aplicaciones de apuestas no autorizados, por lo que hemos tomado una serie de medidas sobre los canales que nos han sido señalados. Nuestros equipos trabajan las 24 horas del día, los siete días de la semana, para aplicar rigurosamente nuestras políticas, utilizando una combinación de aprendizaje automático y revisión humana», señaló por su parte un portavoz de YouTube.
Greg, el streamer europeo que trabajó en su día con Soft2bet, confiesa que ahora está «completamente asqueado» con la industria y quiere marcharse. «El mundo de las apuestas es una mierda, porque sólo puede acabar mal», se queja. «Con las retransmisiones diarias en directo», advierte, «cada vez necesitas más tu dosis, igual que con las drogas. No lo entiendes hasta que empiezas a jugar. Quiero dejar este mundo».
Fuente: publico.es





