La recaudación de tributos propios y cedidos se ha incrementado un 56,8 % en la Comunitat Valenciana durante los cuatro primeros meses de 2016 en comparación con el mismo período del año anterior, una subida que ha afectado a todos los grupos de tributos.

De entre estos, destacan los incrementos registrados en los impuestos sobre juego, cuya recaudación ha aumentado en un 180 %, en las transmisiones patrimoniales, que ascienden un 35 %, y en las sucesiones y donaciones, con una cantidad superior en un 28 % al mismo período del año pasado, según un comunicado de la Generalitat.

La secretaria autonómica de Hacienda, Clara Ferrando, ha señalado que el Consell «está tratando de ser muy eficiente en la gestión tributaria, ya que, teniendo en cuenta los recursos con los que contamos, no podemos arriesgarnos a perder ni un solo euro«.

Según Ferrando, «la puesta en marcha del IVAT, al que en los próximos días se incorporarán 12 nuevos integrantes del Cuerpo Superior de Gestión de Tributos para la lucha contra el fraude fiscal, está contribuyendo a aumentar la recaudación de los impuestos propios y cedidos«.

Los datos revelan que la recaudación por tasas sobre el juego, que afectan a bingos, maquinas recreativas, casinos, rifas, y tómbolas, se ha triplicado, lo que supone un aumento del 180,55 %, al pasar de 10,89 millones recaudados hasta abril de 2015 a 30,56 millones en el mismo periodo de 2016.

Por su parte, el aumento de la recaudación en el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados ha crecido un 35 %, y ha pasado de 206,03 a 278,6 millones en el mismo periodo.

En cuanto al Impuesto de Sucesiones y Donaciones, que grava herencias y transmisiones patrimoniales, ha experimentado un aumento en la recaudación del 27,76 %, al pasar de 36,04 a 46,04 millones recaudados.

«Se trata de cifras positivas que reflejan un cambio de tendencia y nos animan a seguir trabajando en esta misma dirección«, ha señalado Ferrando, para quien «el fraude fiscal y la existencia de áreas oscuras en la gestión tributaria que escapaban al control constituyen prácticas perniciosas contra las que las administraciones debemos luchar con firmeza«.

La secretaria autonómica ha recordado que recientemente el Consell ha realizado una inspección en el Impuesto sobre el Patrimonio del ejercicio 2012, que se ha saldado con la identificación de 539 defraudadores y la recuperación de 2,1 millones de euros.

«Nuestra intención es continuar avanzando en esta línea para potenciar y reforzar las actuaciones de control en la gestión tributaria, evitando que haya espacios de sombra propicios para el fraude fiscal», ha concluido Ferrando.