Consejos para apostantes

La cada vez mayor oferta de casas de apuestas, y el interés por las mismas subiendo de forma evidente en los últimos años, ponen de manifiesto que es un negocio al que aún le queda mucho camino por recorrer.

Recientemente supimos de la intención de la Dirección General de Ordenación del Juego ( DGOJ ) de conceder nuevas licencias a operadores de juego, lo que aumentará la oferta disponible y con ello las dudas de los apostantes a la hora de decidirse por una casa de apuestas u otra.

A continuación podrán leer una serie de pautas y consejos que les serán de ayuda a la hora de elegir correctamente en qué casa de apuestas registrarse:

Infórmese bien acerca del bono de bienvenida: Las casas de apuestas suelen ofrecer ofertas de bienvenida a los nuevos clientes, que en un principio son atractivas pero que esconden mucha letra pequeña.

Dispone de información sobre casas de apuestas en muchas páginas web, como lamejorcasadeapuestas.es

Dichas ofertas son muy variadas y es imprescindible leer muy bien los términos y condiciones de las mismas, ya que a menudo nos encontraremos con que la oferta no es tan interesante como parecía, y eso es debido al “rollover” o dicho de otro modo, las condiciones para poder retirar el dinero del bono que la casa de apuestas nos ha concedido.

Existen varios tipos de bonos, los más comunes son los que igualan un cierto porcentaje del depósito inicial del apostante hasta una cierta cantidad. La más habitual suelen ser 100€.

En caso de depositar esa cantidad, el apostante recibiría 200€ apostar, 100€ en saldo de dinero real, y 100€ en saldo de apuestas gratis.

Ese saldo de apuestas gratis, no puede retirarse hasta que el apostante no pone en juego una cierta cantidad ( especificada en las condiciones del bono ) en apuestas con dinero real, a una cuota determinada.

Cuando dichas condiciones se cumplen, es cuando el usuario puede realizar la retirada del dinero concedido en el bono, si así lo desea.

El problema es que las condiciones de liberación, varían mucho de unas casas de apuestas a otras. Mientras que en unas se exige apostar el importe del depósito 4 veces, en otras puede que el requisito sea apostarlo 8.

Las cuotas a las que deben hacerse las apuestas también varían enormemente, con lo que recomendamos encarecidamente leer bien los términos y condiciones.

Otro tipo de bonos de bienvenida bastante habitual es el de las supercuotas. En dichas ofertas se ofrece una cuota anormalmente alta por la victoria de un equipo concreto.

El usuario debe saber que dicha cuota no se paga en dinero real en ningún caso, sino en saldo de apuestas gratis, que es distinto al saldo de dinero real, el que hemos efectuado en nuestro primer depósito.

El saldo de apuestas gratis se puede emplear para apostar, pero sólo recibiremos las ganancias de las apuestas que hagamos, mientras que la cantidad apostada la perderemos.

Hay otros bonos que combinan lo anterior, con la posibilidad de ir obteniendo saldo de apuestas gratis a medida que se apuesta.

Lo que se hace normalmente es conceder una cierta cantidad de dinero en forma de apuestas gratis, una vez que el apostante ha realizado X apuestas de Y cantidad a una cuota Z.

El problema de este tipo de promociones es que exigen al apostante realizar numerosas apuestas para conseguir liberar el bono en su totalidad, lo que siempre acarrea un riesgo.

También hay otro tipo de oferta, menos común, que devuelve al usuario un porcentaje o incluso la totalidad de su primera apuesta en caso de que ésta sea fallida.

Ni que decir tiene que la devolución se suele hacer en forma de saldo de apuestas gratis, con la excepción de la casa de apuestas PAF, que es de las pocas que realiza la devolución en forma de dinero real.

¿Qué más hay que tener en cuenta a la hora de apostar?

Una vez tenemos claros los conceptos en lo que a los bonos de bienvenida se refiere, se hace necesario recordar ciertas pautas para apostar de forma segura:

Apueste sólo en casas que tengan licencia en España: No hacerlo sería incurrir en una ilegalidad. Actualmente la oferta es lo suficientemente variada como para no tener que recurrir a casas de apuestas sin la mencionada licencia.

Apueste sólo en deportes y/o eventos que conozca y de los que sea aficionado: Si apuesta a ciegas en un partido de la tercera división brasileña es probable que pierda. No se fíe de las cuotas incluso si hay un favorito claro.

Puede ser que la liga ya esté decidida o que el equipo con la cuota más baja llegue con bajas. Es importante informarse bien sobre el evento antes de apostar.

Controle el bank: El bank es el término anglosajón para definir la cantidad de dinero que tenemos disponible para apostar. Un apostante disciplinado sólo apuesta un determinado porcentaje del mismo en cada apuesta, no importa lo seguro que esté de que su apuesta va a resultar ganadora.

Esta práctica a largo plazo evita muchos quebraderos de cabeza, ya que ayuda a conservar siempre una cierta cantidad de dinero en nuestro poder.

No es inteligente apostar todo nuestro bank en una sóla apuesta, incluso si tenemos una confianza total en que será la elección correcta. No se debería destinar más de un 10% del mismo en una apuesta sencilla.

Juegue con stakes bajos: El stake es otra palabra anglosajona que se usa para definir la confianza que tiene el apostante en que una apuesta resultará ganadora.

A más stake, más seguros estamos de ello, y habitualmente, más dinero se apuesta. Apostar con mesura y sin dejarse llevar por los sentimientos es clave. No siempre el favorito consigue llevarse la victoria.

No intente recuperar rápidamente las pérdidas: Es frecuente que los apostantes entren en una espiral de desesperación cuando pierden una apuesta de forma inesperada.

Tratar de recuperar las pérdidas de forma inmediata suele ser un grave error, porque se apuesta de forma precipitada y más guiados por el corazón que por la cabeza.

Con estos consejos para apostar estamos seguros de que su estancia en la casa de apuestas elegida será mucho más fructífera y podrá lograr un beneficio a largo plazo, que es de lo que se trata.