La Asociación Americana de Juegos (AGA) ha publicado un informe que revela que los estados de EE. UU. han dejado de recaudar más de 1.000 millones de dólares en ingresos fiscales debido al auge de los mercados de predicción.
Este fenómeno se ha convertido en una preocupación significativa para las comunidades que dependen de los fondos generados por el juego regulado.
Bill Miller, presidente y CEO de la AGA, expuso en una aparición en el programa «Squawk Box» de CNBC que la pérdida de estos ingresos tiene consecuencias directas en proyectos comunitarios vitales. Además, destacó cómo esta situación afecta también a las ganancias de los casinos de los nativos americanos, que dependen en gran medida de las leyes de juego locales.
Miller argumentó que los mercados de predicción funcionan como una forma de «apuestas deportivas a través de la puerta trasera», ya que no están regulados de la misma manera que las casas de apuestas tradicionales. Esta falta de regulación ha llevado a varios estados a emprender acciones legales contra plataformas de mercados de predicción, alegando que están violando las leyes estatales de juego.
Sin embargo, la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos (CFTC) ha respondido a estas acciones legales, afirmando que tiene autoridad sobre estos contratos, los cuales considera que caen bajo su jurisdicción para regular swaps y derivados. La AGA y algunos estados están de acuerdo en que los contratos de eventos deportivos representan una forma de juego y, por lo tanto, deberían ser regulados localmente.
Recientemente, el expresidente Donald Trump expresó su apoyo a la CFTC, enfatizando que es crucial que se mantenga su jurisdicción sobre los mercados de predicción. Además, la Oficina de Gestión y Presupuesto se encuentra revisando una propuesta para que la CFTC regule estos mercados, lo que podría cambiar el panorama del juego en el país.
A pesar de estas tensiones, las plataformas de mercados de predicción defienden su modelo, argumentando que ofrecen utilidad económica más allá de las simples apuestas deportivas. Estas empresas, como Kalshi y Robinhood, han cuestionado las estimaciones de la AGA, sugiriendo que podrían estar motivadas por el deseo de proteger su monopolio en el sector del juego tradicional. Una portavoz de Kalshi, Elisabeth Diana, criticó las cifras de la AGA, señalando que «este es un cálculo falso de los casinos, que temen perder su poder monopolísticod>>.





