Senado de Brasil

Una propuesta para aplicar impuestos retroactivos a las casas de apuestas está ganando terreno en el Senado brasileño.

La medida, sugerida inicialmente por el secretario de Hacienda, Robinson Barreirinhas, durante la investigación del IPC de las Apuestas en marzo, ha contado desde entonces con el apoyo de los legisladores de la oposición y ahora se encuentra bajo revisión como una opción política formal.

 

El plan se presenta como una herramienta para generar ingresos y una respuesta política. Para el Ministerio de Hacienda, los 12.600 millones de reales (2.250 millones de dólares) proyectados ayudarían a aliviar las presiones fiscales. Los senadores, por su parte, argumentan que parte de los fondos debería apoyar iniciativas sociales. El senador Hiran Gonçalves ha sugerido que los recursos podrían «reembolsar a las víctimas de fraudes que involucran al Instituto Nacional de Seguridad Social (INSS) de Brasil».

Un grupo de trabajo del Ministerio de Hacienda se prepara para presentar un modelo de cumplimiento en septiembre, aunque ya circulan varias opciones. Una idea permitiría a las empresas pagar el 50% del pasivo por adelantado y cubrir el resto en cuotas.

Los legisladores sostienen que las casas de apuestas operaban en Brasil antes de la regulación, pero no contribuían a la recaudación fiscal, lo que justifica el enfoque retroactivo. La Hacienda Federal también está implementando un programa de cumplimiento para garantizar una recaudación constante de los operadores con licencia en el futuro.

Al mismo tiempo, los reguladores están trabajando en medidas de protección al consumidor, incluyendo una herramienta nacional de autoexclusión para los apostadores. Esta doble vía destaca cómo la agenda de regulación de las apuestas en Brasil equilibra las prioridades fiscales con la protección de los jugadores.