El presidente de RTVE, José Antonio Sánchez, anunció en el Congreso su decisión de no cerrar el canal temático Teledeporte. Y es que su financiación está garantizada. Según aseguran a El Confidencial fuentes conocedoras del acuerdo, Loterías y Apuestas del Estado asumirá un patrocinio de la cadena a partir del 1 de enero de 2015, en virtud del cual sufragará el coste que suponga la emisión. El movimiento se enmarca dentro de las iniciativas que estudia el Ministerio de Hacienda para dotar de ingresos adicionales las maltrechas arcas de la Corporación.

“La idea surgió como una forma de unir la imagen de Loterías al deporte de base y a disciplinas minoritarias. Por otra parte, se compadecía bien con la apuesta de Hacienda por mejorar la financiación de RTVE sin drenar fondos del erario público. Loterías tiene permitidos este tipo de patrocinios y se están cerrando los últimos flecos jurídicos”, exponen estas fuentes, bajo condición del anonimato. En efecto, la relación de Loterías con el deporte no es nueva. La sociedad ya mantiene acuerdos de colaboración con diferentes entidades, como la Asociación de Deportes Olímpicos (ADO), la Agencia Estatal Antidopaje (AEA) o el Hipódromo de la Zarzuela.

Tanto Sánchez como el ministro del ramo, Cristóbal Montoro, apuntaron en esa dirección el pasado martes. El primero, en la Cámara Baja, dejaba claro que su intención era aumentar el patrocinio de programas, una fórmula basada en la esponsorización de espacios que ya opera con éxito en el ámbito cultural y deportivo. En concreto, el presidente abogó por “el incremento de patrocinios y otras fórmulas comerciales contempladas en la ley”. Todo dentro de un plan más amplio para aumentar los ingresos propios de la Corporación en un 10% y que incluye desde un plan inmobiliario hasta acciones comerciales en el ámbito internacional.

Por su parte, Montoro apuntaba para buen entendedor que el Gobierno estudia “el uso de recursos promocionales o alternativas para financiar correctamente a RTVE”. Esta reflexión se producía apenas días después de que el Partido Popular aprobara una proposición no de ley en el Congreso en la que se fomentaba la obtención de ingresos comerciales, “incluidos los derivados de la participación en el mercado de la publicidad”. Un planteamiento que encendía ipso facto los ánimos de las televisiones privadas, temerosas de una vuelta completa de la publicidad a la televisión pública que les hiciera perder parte del botín publicitario que ahora controlan.

La vinculación de Loterías con Teledeporte deja claro que las herramientas que por ahora contempla el Ejecutivo son parciales, una suerte de fórmulas híbridas de acceso al mercado publicitario. No obstante, la amplitud de la proposición no de ley pende como una espada de Damocles sobre las televisiones privadas, a las que una parte del Gobierno y del PP no ven precisamente como amigas. De hecho, se les culpa sotto voce de fomentar el auge de un fenómeno como Podemos a través de sus segundas marcas, véase laSexta y Cuatro. Loterías y Apuestas del Estado depende de la Dirección General del Patrimonio del Estado, adscrita a su vez al Ministerio de Hacienda.

Los números no salen

Y es que las cuentas no salen por ahora en RTVE. De hecho, una de las primeras medidas de Sánchez fue solicitar a Hacienda una mayor compensación por servicio público para neutralizar un déficit que en 2014 se disparará hasta los 133 millones de euros. La Casa justificó la desviación por el desfase en las liquidaciones efectuadas a los operadores de telecomunicaciones, que pagan un canon para financiar la sociedad, y al gasto por los Juegos Olímpicos de Invierno. Lo cierto es que el PP ha recortado en los últimos años en 250 millones de euros el presupuesto de 1.200 millones que la ley fija para la televisión y radio públicas. Las políticas de ajuste no han bastado para compensar ese rejón. Sólo entre 2010 y 2013, el saldo negativo suma casi 280 millones.

Por su parte, Montoro apuntaba para buen entendedor que el Gobierno estudia “el uso de recursos promocionales o alternativas para financiar correctamente a RTVE”. Esta reflexión se producía apenas días después de que el Partido Popular aprobara una proposición no de ley en el Congreso en la que se fomentaba la obtención de ingresos comerciales, “incluidos los derivados de la participación en el mercado de la publicidad”. Un planteamiento que encendía ipso facto los ánimos de las televisiones privadas, temerosas de una vuelta completa de la publicidad a la televisión pública que les hiciera perder parte del botín publicitario que ahora controlan.

La vinculación de Loterías con Teledeporte deja claro que las herramientas que por ahora contempla el Ejecutivo son parciales, una suerte de fórmulas híbridas de acceso al mercado publicitario. No obstante, la amplitud de la proposición no de ley pende como una espada de Damocles sobre las televisiones privadas, a las que una parte del Gobierno y del PP no ven precisamente como amigas. De hecho, se les culpa sotto voce de fomentar el auge de un fenómeno como Podemos a través de sus segundas marcas, véase laSexta y Cuatro. Loterías y Apuestas del Estado depende de la Dirección General del Patrimonio del Estado, adscrita a su vez al Ministerio de Hacienda.

Los números no salen

Y es que las cuentas no salen por ahora en RTVE. De hecho, una de las primeras medidas de Sánchez fue solicitar a Hacienda una mayor compensación por servicio público para neutralizar un déficit que en 2014 se disparará hasta los 133 millones de euros. La Casa justificó la desviación por el desfase en las liquidaciones efectuadas a los operadores de telecomunicaciones, que pagan un canon para financiar la sociedad, y al gasto por los Juegos Olímpicos de Invierno. Lo cierto es que el PP ha recortado en los últimos años en 250 millones de euros el presupuesto de 1.200 millones que la ley fija para la televisión y radio públicas. Las políticas de ajuste no han bastado para compensar ese rejón. Sólo entre 2010 y 2013, el saldo negativo suma casi 280 millones.

Fuente: elconfidencial.com