El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, arremetió contra las casas de apuestas por internet, al considerar que la actividad perjudica directamente a los sectores más vulnerables de la población.
Lula anunció en un acto oficial en Maguá, municipio del estado de San Pablo, que tomará medidas “muy serias” para regular el juego y denunció que los casinos ingresaron “dentro de las casas de la gente” a través de los celulares y alertó sobre el impacto en los jóvenes.
Por lo tanto, el mandatario adelantó que su gobierno tomará medidas “muy serias” para frenar un negocio que, según denunció, “se está llevando el dinero del pueblo pobre” del país.
Durante sus declaraciones, Lula alertó sobre la facilidad con que el juego ingresó en la vida cotidiana de las familias brasileñas a través de la tecnología. Para el presidente, el problema radica en que los casinos están ahora “dentro de las casas de la gente”, accesibles desde cualquier teléfono celular, lo que elimina las barreras físicas y sociales que antes existían.
El jefe de Estado puso especial énfasis en el impacto que esta situación tiene sobre los menores de edad, un sector que considera desprotegido frente a la masividad de la oferta de juego. “El casino está en sus salones, en la palma de la mano de sus hijos de 14 años, que toman sus celulares y juegan, muchas veces, gastando el dinero que no se tiene”, condenó Lula.
Con este diagnóstico, el gobierno brasileño se prepara para avanzar en una regulación más estricta que busca limitar el alcance de las plataformas, proteger a los consumidores y a los jóvenes de las garras de la adicción. Por ellos, esta decisión se da en el marco de un debate que crece en toda la región por el auge de las apuestas deportivas y los casinos virtuales, los cuales funcionan como verdaderos aparatos de confiscación del salario de los trabajadores.





