El diputado federal mexicano Jericó Abramo Masso presentó una legislación que restringiría la publicidad de juegos de azar en la televisión durante lo que los legisladores describen como horas de audiencia familiar.

La propuesta está dirigida principalmente a las promociones de casinos y apuestas deportivas transmitidas durante eventos deportivos televisados, ya sea en transmisiones abiertas o canales de suscripción.

Masso dijo que los anuncios de apuestas y casinos en línea ahora aparecen con frecuencia en los partidos en vivo.

Argumentó que los niños están expuestos rutinariamente a mensajes que presentan el juego como una vía rápida al éxito financiero. En su opinión, esa narrativa es falsa y corre el riesgo de crear expectativas distorsionadas sobre el dinero.

La propuesta limitaría la publicidad de juegos de azar a después de las 22:30. Se prohibiría a las emisoras transmitir dicho contenido más temprano por la noche, cuando es más probable que los menores lo vean.

La restricción se aplicaría independientemente de si el evento se transmite por televisión abierta o por servicios de suscripción.

Los operadores aún podrían promocionar sus productos, pero simplemente tendrían que hacerlo fuera del horario familiar designado.

La iniciativa ha sido remitida a la junta directiva de la Cámara de Diputados. Ahora pasará por revisión en comisión antes de su posible debate en el pleno. Los legisladores podrán modificar el texto durante dicho proceso.

México exprime el ecosistema del juego

La medida se produce en medio de cambios regulatorios más amplios que afectan al sector del juego de México.

El Servicio de Administración Tributaria del país emitió recientemente directrices para fortalecer la supervisión de las plataformas de apuestas en línea y en tiempo real, así como de los casinos en línea.

El marco también cubre los cajeros automáticos de las instituciones financieras que participan en la venta de billetes de juegos y apuestas.

Los reguladores dicen que las reglas revisadas tienen como objetivo enfrentar las persistentes preocupaciones sobre el lavado de dinero, la fuga de impuestos y las prácticas operativas opacas dentro del sector del juego.

La atención se centra en la mecánica del dinero en sí: su recorrido a través de las cuentas de apuestas, su origen declarado y cómo se registran esos movimientos. Los reguladores quieren mayor visibilidad en esa cadena.

Presentan las revisiones como estructurales, representando menos un cambio discreto de reglas que una recalibración de la postura de supervisión en todo el sector.

La publicidad de productos de apuestas en México ya requiere autorización previa de la Secretaría de Gobernación.

Las campañas deben cumplir con los estándares de juego responsable y evitar el contenido dirigido a menores. El proyecto de ley de Masso añadiría una salvaguardia adicional al restringir cuándo pueden aparecer dichos anuncios en televisión.

Los nuevos impuestos aumentan la presión

El debate sobre la promoción del juego se ha intensificado a medida que aumenta la presión fiscal sobre los operadores.

Según el plan fiscal 2026 del gobierno federal, el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios aplicado a los juegos de azar se elevó del 30% al 50% de la facturación.

La tasa más alta altera el paradigma operativo de las empresas licenciadas y reduce los márgenes en todo el sector.

En conjunto con la propuesta de toque de queda publicitario, así como con los últimos cambios fiscales y de cumplimiento normativo, es evidente que la dirección que se está tomando es evidente. Los legisladores parecen cada vez más dispuestos a intervenir en la forma en que operan, comercializan y presentan informes los negocios de apuestas y casinos.

Sin embargo, el destino del toque de queda es incierto. Debe ser revisado por el comité y, de aprobarse, obtener la aprobación del pleno.