La Policía Nacional busca a una banda de «Europa del Este» que recorre los bares, principalmente de La Rubia, para saquear las máquinas con la apariencia de estar jugando.
Si mira con detalle el vídeo que acompaña esta información, puede apreciar cómo salen billetes de una máquina tragaperras cada breve periodo de tiempo. En el momento en que los expulsa, cada pocos segundos, uno de los hombres los coge y los guarda. Así están durante alrededor de dos minutos para saquear toda la recaudación. Es el conocido método de la varilla, con el cual los ladrones introducen este utensilio, bastante flexible, por el orificio del monedero para llegar hasta el ‘hardware’ de la máquina y empezar a manipularla.
Eso es lo que ha hecho recientemente una banda de cinco hombres, por el acento de los mismos, procedentes de «Europa del Este», en el bar Suances del barrio de La Rubia. Los hechos tuvieron lugar el pasado jueves a eso de las 14:00 horas, cuando la intensidad del establecimiento hostelero había mermado, aunque aún con clientes en su interior.
Sobre esa hora, un grupo de cuatro hombres accedió al bar. «Pidieron varias consumiciones y las pagaron», relata aún impresionada por lo sucedido la gerente del local, Enriqueta Martínez. Iban ataviados con ropa de obreros, lo que en un principio no levantó sospechas en la hostelera. «Como tenemos tantas obras alrededor, pensé que eran operarios», continúa.
Con las mismas, fueron directamente a una de las máquinas tragaperras del bar Suances y los cuatro sospechosos la rodearon para evitar que Enriqueta se fijara en lo que estaban haciendo. Y lo que estaban perpetrando era un robo de las cosas con fuerza. Introdujeron por el orificio del monedero una varilla de medio metro bastante flexible. Ese artilugio, tras ser meneado, alcanza los sensores ópticos o los contadores eléctricos. «Llegan hasta ‘hardware‘», apunta la afectada.
Tras ser manipulada, a los presuntos ladrones, en vez de estar ante una pantalla repleta de cerezas, campanas o sietes, les sale el sistema operativo de la propia máquina y desde ahí pueden navegar por las entrañas de la tragaperras mientras ofrecen una normalidad de estar jugando. Tras moverse por el interior de la máquina, los sospechosos obligan a la máquina a expulsar los billetes de forma continuada y sin hacer saltar ninguna de las alarmas. Burlan los sistemas de seguridad.
Un quinto sospechoso entretuvo a la hostelera para que sus compinches saquearan la máquina
Una vez llegados a este punto, necesitan tiempo. Así que una quinta persona, que también se aprecia en el vídeo, entra en el establecimiento. También porta vestimenta de operario y su función principal es la de distraer a la camarera. «Pidió una bebida y me llevó hasta el otro lado de la barra. Así que yo no tenía contacto directo con la pantalla. No piensas que te pueden estar robando», prosigue la hostelera, a la par que apunta que ella no ha interpuesto la denuncia al ser la máquina propiedad de una casa de apuestas.
Fuente: elnortedecastilla.es





