Una tribu de nativos americanos del sur de Florida compró en 2007 el Hard Rock Café, la famosa cadena de hoteles, casinos y restaurantes que tras la operación se expandió por el mundo en más de 74 países.

El cerebro detrás de esa estrategia fue Max Osceola Jr., un antiguo líder de la tribu Seminole, que falleció a los 70 años el pasado jueves en Weston (Florida, EE UU) por complicaciones del coronavirus. Osceola tenía una visión y la dejó clara cuando anunció que los seminoles adquirían la famosa cadena: “Nuestros antepasados vendieron Manhattan por baratijas. Ahora, con la adquisición de los Hard Rock Café vamos a comprarla de vuelta, una hamburguesa a la vez”.

Osceola estuvo varias semanas ingresado en la Cleveland Clinic y bajo diversos tratamientos para sobrevivir a la covid-19, cuando el Estado de Florida –uno de los más afectados por la pandemia– ya alcanza los 728.000 casos y las 15.100 muertes a causa del virus. El exlíder de la tribu Seminole falleció a unos kilómetros de la reserva de nativos americanos en la que nació y creció: Hollywood (Florida). Allí, participó en el Gobierno de su comunidad para un cargo al que fue elegido unas 13 veces y en el que permaneció desde 1985 hasta 2010. “Se desempeñó en el Consejo Tribal Seminole, el órgano de gobierno electo de cinco miembros de la Tribu Seminole de Florida, durante una época de gran expansión de Seminole Gaming, que ha crecido hasta convertirse en una de las operaciones de juego más exitosas del mundo”, ha recordado la tribu en un comunicado.

Cuando Osceola estudiaba en la Universidad de Miami, la tribu Seminole apenas se dedicaba a hacer algunos negocios locales y promovía el turismo con algunos espectáculos con cocodrilos. El papel de Osceola fue fundamental para la intervención y el crecimiento de los nativos americanos en la industria de los casinos. En 1988, Estados Unidos creó la Comisión Nacional de Juegos y diseñó una serie de medidas para regular este tipo de negocios. El exlíder seminole fue quien se encargó de ajustar los famosos casinos de la tribu a las nuevas normativas gubernamentales.

Su siguiente gran paso lo dio una década más tarde. Los estadounidenses Issac Tigrett y Peter Morton, fundadores de Hard Rock Café desde 1971, pusieron a la venta buena parte de la cadena. La tribu Seminole de Florida adquirió por 965 millones de dólares prácticamente todas las instalaciones del Hard Rock, excepto las de Tulsa (Oklahoma), Las Vegas (Nevada), Vancouver (Canadá) y Sioux City (Iowa). El grupo, con la visión de Osceola, impulsó en los últimos años el crecimiento del Hard Rock Café con especial énfasis en el negocio de los casinos. A la par, la tribu continuó con la recolección de memorabilia de las históricas estrellas de rock para decorar las sucursales en todo el mundo.

Osceola ha sido reconocido en su comunidad por el impulso económico que le dio a la tribu con la expansión de los negocios. El periódico South Sentinel del sur de Florida documentó en 2007 la creciente y súbita riqueza del líder nativo y su familia, y también encontró que la oficina estadounidense de impuestos le reclamaba por el impago de casi un millón de dólares en tasas, Osceola aseguró, entonces, que se encontraba reestructurando su deuda con el Gobierno. A Osceola le sobreviven su esposa Marge y cuatro hijos: Max Osceola III, Melissa Osceola, Meaghan Osceola y Jeff Pelage.

Fuente: elpais.com