Salón de Juegos de Burgos

El concejal de Podemos en el Ayuntamiento de Burgos, Raúl Salinero, dirigirá dos escritos a las áreas de Fomento y Juventud del Ayuntamiento, para pedir que en la ciudad se adopten medidas para declararla «Ciudad sin apuestas», lo que no evitaría locales para estas actividades, pero si dificultaría su instalación.

Tras alertar del cambio de perfil de los ludópatas en Burgos, que hace seis años eran hombres de 35 a 45 años y ahora son sobre todo jóvenes en torno a los 20 años, Salinero ha atribuido este cambio de perfil al aumento de locales de apuestas provocado por «normas más relajadas», tanto desde el Gobierno central como desde la Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento.

En su opinión, lo único que se puede hacer en el plano municipal es dificultar la instalaciones de locales de apuestas, especialmente en zonas residenciales.

En este sentido, ha recordado en rueda de prensa que en 2016 se modificó el Plan General de Ordenación Urbana para permitir que se pudieran instalar locales de apuestas en zonas residencias siempre que fueran de menos de 500 metros cuadrados.

Esto se ha traducido, según el concejal, en que a finales de 2017 se había pasado de cuatro locales de este tipo a quince.

Volver a la normativa anterior sería «perfectamente legal» y, aunque no resolvería el problema, contribuiría a que se frene su expansión.

Salinero ha planteado también la necesidad de campañas de concienciación contra el juego y ha lamentado que algunos autobuses municipales lleven publicidad de uno de estos salones, pese al acuerdo del Consejo de Autobuses municipal de impedir este tipo de anuncios en soportes dependientes del Ayuntamiento.

Fuente: lavanguardia.com