Los portavoces del PSOE y de IU en el Ayuntamiento de Madrid, Jaime Lissavetzky y Ángel Pérez, respectivamente, han pedido a la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, que no cierre ningún acuerdo con el magnate chino Wang Jianlin sobre el proyecto de Campamento a pocos meses de las elecciones en la reunión prevista para esta semana.

En la rueda de prensa previa al pleno del Ayuntamiento, Lissavetzky ha señalado la necesidad de «transparencia» en cuanto al contenido de las conversaciones, al tiempo que ha considerado que «a estas alturas de la película», es decir, «en esta etapa final de su mandato», la alcaldesa no debería llegar a acuerdos.

A su juicio, Botella no debería dar ningún paso que fuera más allá de la «cortesía» y la «obligación de una alcaldesa» de recibir a un empresario que puede estar interesado en invertir en Madrid.

Para el socialista, no se trata de «medir el patriotismo madrileñista», y ha señalado que la ‘operación Campamento’ lleva encima de la mesa «muchísimo tiempo» y «merece un debate bastante a fondo», para no tomar decisiones «en función de una coyuntura de crisis económica».

«Nunca estaremos en contra de las inversiones del sector privado en Madrid, pero vamos a hacerlo armónicamente, ordenadamente, máxime en estos tiempos en los que estamos a cuatro meses de las elecciones», ha agregado Lissavetzky, quien ha apelado a «la prudencia que exige la situación».

En el mismo sentido, ha recordado que ya pidió a la alcaldesa, «desde el club de los no alcaldables», que «no tome medidas que hipotequen luego la vida de los madrileños y sobre todo de los próximos gobiernos que vengan». En la misma línea, ha apuntado que «sería bueno siempre contar con la oposición».

Por su parte, el portavoz de IU en el Ayuntamiento de Madrid, Ángel Pérez, ha cuestionado que se «comprometa» la actuación del Ayuntamiento a pocos meses de las elecciones, ya que, a su juicio, «habría que pensar en una operación de carácter más amplio», dado que la operación afectaría al eje de la N5, «un eje delicado en el que hay grandes cargas urbanísticas y vertebra puntos calientes de la Comunidad de Madrid», con pueblos tan importantes como Móstoles y Alcorcón e infraestructuras como Xanadú y la Ciudad de la Imagen, y con un barrio de Batán fracturado por la única autovía de carácter urbano.

Así, ha dicho que primero habría que «discutir el impacto urbanístico de la operación» y ver «si es algo verdaderamente rentable socialmente para la ciudad y para la Comunidad, que va a generar empleo, que es una actividad económica productiva, y que es una actividad no lesiva desde el punto de vista social».

Por su parte, el portavoz de UPyD, David Ortega, se ha manifestado «a favor de todo lo que sea inversión en la ciudad», pero «no a cualquier precio» y «no sin ningún tipo de límites», por lo que ha señalado que el modelo productivo de la ciudad no puede basarse solo en casinos y que habrá que ver si el proyecto de Campamento va a ir acompañado del desarrollo de las dotaciones previstas en el Plan de Ordenación Urbana.

Fuente: yahoo.com