En la anterior legislatura, el Ayuntamiento de Burgos aprobó por unanimidad poner cerco a la proliferación de casas de apuestas estableciendo una serie de modificaciones en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para alejarlas de las zonas residenciales.

La decisión, consensuada y sin un solo ‘pero’ desde la oposición, desembocaría en un litigio con la Junta de Castilla y León y la patronal del juego por una cuestión de competencias. Ahora, después de que el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) diese parcialmente la razón al Consistorio pese a considerar que sus limitaciones eran «demasiado restrictivas», el Gobierno regional daba luz verde este lunes a la implantación de una veintena de nuevos negocios de este tipo en la Comunidad, tres de ellos en Burgos. Al mismo tiempo, se autoriza la instalación de 16 córners de apuestas, de los cuales uno también se ubicará en la provincia.

«No se puede seguir dando cancha a las casas de apuestas en nuestras ciudades, barrios y municipios», denuncia públicamente el coordinador de Izquierda Unida en Castilla y León, Juan Gascón, mientras puntualiza que «desde que gobierna Mañueco no han dejado de crecer hasta el 184%». Por lo tanto, considera que «la Junta es responsable y competente», máxime cuando la concesión a Sportium Apuestas Oeste procede directamente de la Consejería de la Presidencia a través de la Dirección General de Relaciones Institucionales.

Fuente: msn.com