«Dar con esa persona es más complicado que acabar con el castrismo en Cuba».

En Gran Canaria nadie sabe quién es la persona afortunada.. ¿Un chino? ¿Un hindú? ¿Un reponedor de un supermercado? «Dar con esa persona es más complicado que acabar con el castrismo en Cuba», dice una hija de habaneros.

En la isla todo el mundo pregunta por él. En las tertulias de café, en la guagua… Es la comidilla de la última semana. También en el centro comercial El Mirador, donde se selló el boleto premiado: 01 / 09 / 15 / 19 / 25 + 01 /07. «¿Se sabe quién es el ganador, mi niña?», le cuestiona una señora mayor a Claudia, quien, tras la cristalera de su administración de Lotería, levanta los hombros y niega con la cabeza. «Ojalá lo supiera», contesta a través del interfono que le permite que sus clientes la escuchen al otro lado. «Me encantaría saber a quién le dimos tremendo pellizco», dice con ironía.

Desde la noche del viernes 6 de octubre la isla de Gran Canaria vive pendiente de quién será el hombre o la mujer más afortunado de Europa.

Desde la noche del viernes 6 de octubre la isla de Gran Canaria vive pendiente de quién será el hombre o la mujer más afortunado de Europa. «¿Será un vecino nuestro? ¿Se lo habrá llevado un turista?», comentan en la terraza de una cafetería de Las Palmas, su capital. Ese día, alguien del que nada se sabe por el momento, se embolsó los 190 millones del bote del Euromillón, con una apuesta de sólo 2,5 euros.

Se trata del mayor premio repartido en Europa hasta la fecha. Su dueño es ahora tan rico como aquel irlandés afortunado, Adrian Bayford, que ganó esa misma lluvia de millones en agosto de 2012. Pocas personas en el mundo disponen de tanto dinero en sus cuentas como el británico y el ganador ¿canario?

Fuente: elespanol.com