En 2017 Coljuegos destruyo 3.933 elementos de suerte y azar, de los cuales el 77% corresponden a máquinas electrónicas tragamonedas que operaban sin autorización del ente de control, las cuales dejaron de aportar cerca de $8.000 millones al sistema de salud.

Este balance contiene la cifra anual más alta que ha presentado la entidad  con un incremento del 26% con respecto al 2016.  Como lo aseguró Juan B. Pérez Hidalgo, presidente de Coljuegos, “al cierre del 2017, el 89,2% de los recursos que mínimo se cobraron, es decir más de $259.455 millones, fueron recaudados y transferidos a la salud desde estas máquinas. En el caso de otros elementos de juegos de suerte y azar, como mesas y  bingos, su recaudo correspondió al 7,9% ($20.397 millones) y 3% ($7.720 millones) respectivamente”.

Tan solo en el mes de diciembre en Bogotá, Cartagena, Santa Marta, Yumbo y Montería se destruyeron 782 máquinas tragamonedas. De igual manera, Pérez Hidalgo afirmó que el éxito de estas operaciones se debe también a los 11 pactos por la legalidad que firmó con 10 departamentos.

Fuente: larepublica.co