Spotify eliminó 500.000 escuchas generadas por bots de dos canciones tras detectar movimientos sospechosos vinculados a apuestas en la plataforma Kalshi en Estados Unidos.

Este fraude expuso cómo el streaming puede convertirse en un activo financiero para especular, ya que las escuchas infladas artificialmente permitieron apostar por resultados manipulados. El operador Caleb Davies alertó sobre estas irregularidades en junio, lo que llevó a Spotify a retirar las escuchas fraudulentas, aunque un tercer tema no fue detectado a tiempo y se benefició de este esquema.

La canción más afectada fue «Earrings» de Malcolm Todd, que experimentó un aumento del 70% en reproducciones en un solo día.

Cuando Spotify corrigió las listas y eliminó las escuchas falsas, las apuestas ya habían sido liquidadas, lo que permitió a los que acertaron multiplicar por veinte su inversión, según Kalshi. Spotify destina cerca de dos tercios de sus ingresos generados a los titulares de derechos de autor, y en 2025 un millón de reproducciones equivalía a 11.000 dólares, once veces más que en 2014.