El Gobierno regional ha impuesto 147 sanciones, la mayoría por no identificar máquinas, en los últimos tres años.

Casi un millar de riojanos tienen prohibida la entrada a los establecimientos de juego y apuestas de toda España. De ellos, todos han solicitado la autorrestricción menos uno, que la tiene vetada por sentencia judicial. La mayoría son hombres (817) y durante los dos primeros trimestres del año se han inscrito en el Registro General de Interdicciones de Acceso al Juego 44 nuevas personas y se han dado de baja 22. El número ha ido en progresivo crecimiento durante los últimos diez años.

El aumento contrasta con el hecho de que desde 2023 no se ha abierto ningún local de juego ni apuestas en La Rioja debido a que el Gobierno regional paralizó las nuevas aperturas y suspendió la concesión de licencias para prevenir la adicción. «Se requiere de una regulación sólida para prevenir estos trastornos entre la población más vulnerable», señaló entonces el portavoz del Ejecutivo, Alfonso Domínguez, en referencia a la juventud.

En La Rioja existen actualmente 47 establecimientos de este tipo: 4 bingos, 3 de ellos en Logroño y 1 en Calahorra; 36 salones de juego (24 en Logroño, 5 en Calahorra, 2 en Haro y Arnedo y 1 en Nájera, Santo Domingo y Alfaro) y 7 tiendas de apuestas, 5 en la capital riojana y 2 en la de La Rioja Baja. Desde 2020, cuando cerró el Gran Casino de Logroño tras 15 años de actividad, al acumular unas pérdidas de 12,5 millones de euros, la comunidad autónoma no cuenta con uno.

Aquel año La Rioja recaudó 4,8 millones de euros en tributos del juego, de lo cuales 12.1114 fueron del casino, que cerró en noviembre (eso sí, con las restricciones de la pandemia), y la mayor parte, 3,6 millones, de máquinas. La cantidad de impuestos recaudados más grande en los últimos años fue en 2024, 7.471.512 euros, de nuevo con las máquinas como mayor aportación con 5,98 millones. El último año (2025) la recaudación descendió a 6.973.897 euros.

El Gobierno riojano tiene registradas 1.181 máquinas tragaperras y 72 máquinas de apuestas en 788 locales de hostelería. Actualmente la Consejería de Hacienda, Gobernanza Pública, Sociedad Digital y Portavocía ofrece en el portal de transparencia información trimestral sobre el sector que permite conocer, por ejemplo, que en los seis primeros meses del presente año se han jugado 2.863.091 cartones de bingo en La Rioja por un valor de 4.604.031,5 euros y que los premios entregados en suerte han sido 2.856.003,65.

Control biométrico

Jesús Ángel Garrido, director general de Tributos en funciones (y de Fondos y Relaciones con la Unión Europea), explica que la normativa establece que la prohibición de entrar a los salones de juego se debe a la autoexclusión o a una resolución judicial, es decir, de forma voluntaria o forzada, además de otros condicionantes posibles como no ser mayor de edad o ejercer una profesión relacionada, como ser deportista. Para acceder es necesario mostrar el DNI y el Gobierno de La Rioja ha dado un año de plazo, a contar desde abril de 2026, para implantar un control biométrico que evite el error humano en el acceso. «Hay que darse de alta como usuario, poner de manifiesto la identidad y asociarla a un rasgo (ojo, dedo…), así el control es muy riguroso», destaca Jesús Ángel Garrido.

La medida está dirigida a evitar las ludopatías, por eso trabajan junto a la Asociación Riojana de Jugadores de Azar (ARJA), entidad a la que han incrementado la ayuda en 11.000 euros, hasta llegar a los 26.000, para que pueda contratar a un psicólogo más. También colaboran con Proyecto Hombre en la prevención. Y tramitan un nuevo convenio con la Policía Nacional para intensificar las inspecciones a los establecimientos.

«Estamos creando una Comisión del Juego, prevista en la ley, como instrumento para establecer un estatuto de prevención del juego patológico», apunta Jesús Ángel Garrido. En este sentido, la Consejería de Hacienda señala que entre 2022 y 2025 se impusieron 147 sanciones a estos locales, la mayoría leves (132), 7 graves y 8 muy graves. La mayor parte de las multas son por no identificar las máquinas. Para Garrido, el número de sanciones es correcto porque «responde a que las medidas de prevención tienen efecto».

Fuente: larioja.com