La Policía Canaria impone veinte sanciones a locales de juego de varios municipios de Tenerife en medio de los peores datos sobre la adicción de la ludopatía.
La Unidad de Vigilancia e Inspección Administrativa del Cuerpo de Seguridad Autonómico intensifica estos días el control sobre las máquinas recreativas.
Trece establecimientos
Los agentes inspeccionaron trece establecimientos con el resultado de esa veintena de propuestas de sanción. Es consecuencia de un plan específico sobre las máquinas recreativas de tipo B; es decir, las tragaperras que se encuentran comúnmente en bares y cafeterías, ofreciendo un tiempo de juego y la posibilidad de ganar premios en metálico o en especie.
Principales infracciones
Las principales infracciones detectadas están relacionadas con el mal emplazamiento de las máquinas dentro de los locales, la falta de realización de los trámites administrativos preceptivos ante el organismo competente —como la comunicación previa— y la carencia de libro de reclamaciones en materia de juego. Además, durante las inspecciones se procedió al precinto de una máquina recreativa tras detectarse indicios de manipulación de sus preceptivos elementos identificativos.
Vetrificar el cumplimiento de la normativa
El objetivo de esta actuación era verificar el cumplimiento de la normativa autonómica en materia de juego, comprobando la correcta instalación de la cartelería obligatoria, la adecuada expedición de autorizaciones y permisos por parte de los operadores, así como la correcta ubicación de las máquinas en los lugares autorizados. Asimismo, se supervisó la posible existencia de actividades ilícitas, como la manipulación de mecanismos internos que pudieran afectar a su legítimo funcionamiento y al control de premios.





