actualizado: 30 Oct 2020

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Los clubes esperan flexibilidad en la ley de apuestas

El fútbol español continúa con el conflicto de la nueva ley sobre apuestas que el Gobierno, con Alberto Garzón como principal impulsor, pretende tener aprobada y en vigor para este mes de octubre.

Una ley surgida y anunciada en época de pandemia y que corresponde a un intento por evitar que menores de edad se acerquen en demasía a este tipo de opción de entretenimiento, al no tener demasiadas alternativas en tiempos de confinamiento. Un decreto que entre otras cosas pretende que los clubes de LaLiga no luzcan publicidad de sitios de apuestas en sus camisetas. Aunque por ahora esto no les ha asustado demasiado.

 

En total son once equipos entre Primera y Segunda División los que han arrancado la nueva temporada con una casa de apuestas luciendo en la parte delantera de su equipación. Algunos ya venían regentando un contrato con alguno de estos sitios y todavía tenían acuerdos de cara a esta nueva temporada. Sin embargo, hay otros que ha sido al inicio de esta misma campaña cuando han ratificado un nuevo acuerdo, desafiando así a las intenciones de Garzón. Es el caso de un recién ascendido como el Cádiz, un recién descendido como el Espanyol y uno de los que se mantiene estable como el Real Betis.

La gran financiación que otorgan este tipo de patrocinios está superando a los peligros que puede suponer el no cumplir esa nueva norma. Lo cierto es que para equipos como el propio Cádiz o el Levante, equipo que ha renovado esta campaña su acuerdo con otra conocida casa, podría ser un duro varapalo. Y estos dos son buenos ejemplos porque para esta temporada tan extraña serán candidatos al descenso en LaLiga en la máxima categoría. Sin ese dinero de por medio, la búsqueda de opciones alternativas de financiación sería una necesidad imperiosa. Eso siempre que la ley tenga efectos reales, porque los clubes parecen ser muy optimistas con el tema.

José María Cruz, director general del Sevilla, y Federico Martínez, director general del Betis, explicaban en un reciente seminario telemático sobre el futuro de la industria deportiva que esperaban algo diferente en relación a esta ley con lo que estaba manifestando el gobierno. “Más que la prohibición, lo que va a haber es una restricción potente de la publicidad que pueden hacer. Confiamos que esta temporada pueda terminar con una restricción no tan absoluta como se espera, sino que la aplicación sea progresiva”, comentaba Cruz. Unas palabras ratificadas por Martínez que espera también una ley flexible y que vaya buscando el fin que pretende poco a poco.

Deportivo Alavés, Levante y Leganés, junto al Celta que no que lucirá en su camiseta nada relacionado con apuestas, pero sí que ha llegado a un acuerdo de patrocinio, han renovado los acuerdos que tenían con sus marcas para este curso. Algo que Garzón ya criticó duramente, advirtiendo que no se iba a poder hacer. “Aquellos clubes que están cambiando patrocinios a otro tipo de empresas están haciendo un alarde de responsabilidad y aquellos que están renovando con casas de apuestas cometen una temeridad y tendrán que corregirlo porque la ley es la ley y es un problema muy importante. No lo podemos permitir y cuanto antes asuman esta realidad, mejor para todos”, se mostró tajante el actual Ministro de Consumo.

En busca de nuevas alternativas

A pesar de que muchos clubes parecen haberse puesto en rebeldía ante la llegada de este nuevo decreto, en muchos de ellos está instalado el pensamiento de que a la larga van a tener que buscar otra manera de sostener sus proyectos deportivos. Algunos incluso ya decidieron retirar parte de la publicidad que proporcionaban a las casas de apuestas durante la reanudación de LaLiga post-confinamiento, como gesto de buena voluntad y concienciación. Sin embargo, luego han tomado decisiones muy diferentes, sobre todo porque necesitan paliar económicamente el golpe tremendo que ha supuesto la crisis sanitaria.

No solo los ingresos en la compra de entradas en taquilla han dicho adiós, o lo que podían percibir de los abonos adquiridos por parte de las aficiones, sino que también en los patrocinios de televisión va a tener consecuencias. Los operadores tiran a la baja en estos momentos, y aunque los contratos se van a renovar, lo podrían hacer por menos dinero que en otras oportunidades. Por no hablar de la subida del IRPF, que va a ser clave en el devenir de los equipos. Equipos que ahora tienen una nueva preocupación viendo las cifras que se manejan.

Según un informe de MARCA, serían 80 millones de euros los que el fútbol profesional español dejaría de percibir. Para clubes pequeños un golpe tremendo, pero para las grandes entidades también es un problema porque tan solo tres equipos se libran de tener algún tipo de vinculación con casas o portales de apuestas. No necesariamente como patrocinador principal o sponsor de camiseta, sino como apoyo secundario. Real Sociedad, Villarreal y Valladolid son ahora los ejemplos a seguir para LaLiga. Una vez que se reestablezca la pura normalidad serán sin duda espejos en los que mirarse si el Gobierno no decide dar marcha atrás.

Un golpe que también afecta a un sector como el del juego que se había visto reforzado durante la época de confinamiento y que esperaba superar los datos alcanzados a finales de 2019, con más de 40.000 millones de euros movidos al año, más de 80.000 puestos de trabajo generados, y el 0,9% que representaba para el PIB nacional. Todo ello se vería afectado con la llegada de esta nueva ley a la que todavía se está esperando. La contrapartida de todo este conflicto.

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